sábado, 25 de junio de 2016

DICCIONARIO DE LA MITOLOGIA GRIEGA


DICCIONARIO DE LA MITOLOGIA GRIEGA

ADONIS
Joven de singular belleza, hijo del rey de Chipre Ciniras y de su
incestuosa unión con su hija Mirra. La propia Afrodita-diosa del
amor- se enamoró de él pero su vida fue muy efímera, y después de
muerto, Zeus dispuso que pasara seis meses del año con Afrodita y
los otros seis en los Infiernos, con Perséfone. Su culto estuvo
asociado a la vegetación y las cosechas: la flor que lleva su nombre
comparte su belleza y corta vida.
AGAMENON
Rey de Micenas y jefe supremo de la expedición griega, denominada también como
aquea, que fue a combatir Troya. Era el hermano de Menelao, el marido de Helena, la
que fue responsable última de la guerra recién mencionada. Cuando Agamenón regresó
a Micenas después de diez años de ausencia murió asesinado por su esposa
Clitemnestra. El hijo de ambos, Orestes tuvo que cargar con la obligación moral de
vengar la muerte de su padre, acto que ejecuta con la ayuda de su hermana Electra.
ALCINOO
Rey de los feacios, pueblo mítico de la Odisea. Su hija Nausicaa descubrió a Odiseo en
la playa a la que había llegado como náufrago. Lo condujo a palacio donde su padre lo
acogió con los dones de la espiritualidad, facilitándole posteriormente continuar el viaje
de regreso a su isla de Itaca.
LAS AMAZONAS
Legendario pueblo de mujeres belicosas, no en vano eran hijas del dios de la guerra,
Ares. Su nombre parece que significa "sin un pecho" o "mujeres luna." Contra ellas
combatieron los más célebres guerreros, dada la fama que tenían de invencibles. Uno de
los Doce Trabajos de Hércules(Heracles) fue precisamente enfrentar a Hipólita, la reina
de las Amazonas. Más tarde, también el rey de Atenas Teseo las derrotó cuando
invadieron el Atica.
ANDROMACA
Esposa del príncipe heredero troyano Héctor. Tras la caída de la
ciudad, conoció los desastres de lo que es una guerra que arruina a
tantos vencedores como a vencidos. Tuvo que ver la muerte de su
marido y de su hijo Astiniacte. El célebre pasaje del canto VI de la
Ilíada en el que Héctor- con su tremolante casco- se despide de su
mujer y de su hijo para acudir al combate, en el que encontrará la
muerte, sigue siendo una escena tan actual como patética.
ANDROMEDA
Hija del rey de Etiopía. Poseidón castiga al país con la aparición de un monstruo
marino. Andrómeda es encadenada y expuesta a este peligro pero afortunadamente
aparece el héroe Perseo, que promete liberarla para luego casarse con ella. Perseo, a su
vez, se vale de la cabeza de Medusa para petrificar a sus enemigos. Cuando muere
Andrómeda es catasterizada(convertida en estrella) en la constelación que lleva su
nombre. Por otra parte, algunos autores han querido ver en este mito el origen de la
leyenda de San Jorge y el dragón.
ANQUISES
Afrodita(Venus para los romanos) se enamoró de Anquises con quien tuvo a Eneas, el
fundador de Roma. Uno de los escasos ejemplos en que una diosa se unió a un mortal y
tuvo un hijo con él. Pero la diosa le había prohibido que lo divulgara. Anquises, sin
embargo, se vanaglorió de ello ante sus amigos, por lo que fue castigado con la ceguera.
Viejo y ciego, es rescatado de la humeante ciudad de Troya por su hijo Eneas, quien lo
traslada en sus espaldas hasta las costas itálicas.
ANTICLEA
Casada con Laertes, reina de Itaca que antecedió a Penélope. Fue la madre de Odiseo
aunque hay versiones que señalan que el padre de Odiseo fue el astuto Sísifo. Anticlea
sufrió tanto por la ausencia de su hijo que se suicidó desesperada al ver que éste no
regresaba de la expedición que los griegos habían emprendido contra la ciudad de
Troya.
ANTIGONA
Hija y hermanastra de su padre, Edipo, el cual- no pudiendo evitar su destino- tuvo hijos
con su propia madre. La joven Antígona fue el lazarillo de su viejo y desolado
padre/hermano, a quien acompañó hasta el final de sus días. En el conflicto que
suscitaron sus dos hermanos, Eteocles y Polinices, Antígona antepuso sus obligaciones
fraternales- que le exigían respetar leyes morales no escritas- a las leyes positivas del
tirano Creonte. Se convirtió así en defensora de las verdades morales frente a los
preceptos oficiales y, desde este punto de elegante acracia, prefirió morir.
AQUILES
Educado por el centauro/médico Quirón, fue el mayor héroe(porque
héroe en puridad es sólo quien conoce su destino adverso y está
dispuesto a asumirlo) de los que acudieron a Troya. Hijo de la
nereida Tetis y del mortal Peleo. Despechado públicamente por
Agamenón en lo más íntimo de su honor, se retira del combate y
pone en peligro la expedición de los griegos contra Troya. Sólo la
muerte de Patroclo (su sentido de la amistad) lo hace reincorporarse
al combate. A sus manos muere Héctor y el mismo, "el de velocísimos pies" encuentra
la muerte alcanzado desde lejos por una flecha del cobarde Paris. El disparo le alcanzó
en el talón, único punto vulnerable de todo su cuerpo.
ARIADNA
Cuando el príncipe ateniense Teseo acude a Creta para acabar con el voraz Minotauro -
al que la ciudad de Atenas debía pagar como tributo anual siete jóvenes y siete
muchachas- Ariadna, la hija del rey, se enamora del héroe y le entrega un ovillo que lo
ayudaría a salir del laberinto tras haber dado muerte al Minotauro. Ambos emprenden el
regreso a Atenas, más Teseo le abandona en la isla de Naxos, donde-según otras
versiones- la encontró poco después el dios Dionisio.
ASCLEPIO/ESCULAPIO
Quizás fuera originariamente un mortal que ejerció la medicina con especial acierto.
Ascendió pronto a la categoría de héroe y de dios. Apolo, su padre, confió su educación
al centauro Quirón, quién le instruyó en la medicina. De entre sus hijos destacaron
Macaón y Podalirio( los médicos que aparecen en La Ilíada) así como las
personificaciones de Panace e Higica/Salud. Su santuario más famoso estuvo en la
ciudad medicinal de Epidauro, en el Sur de Grecia o Peloponeso. En el arte se le
representa con un bastón sobre el que se enroscan unas serpientes.
ATALANTA
Expuesta en el monte, fue amamantada por una osa. Vivía dedicada a la caza,
desdeñando a los hombres. Ufana de su superioridad, prometió casarse sólo con quien la
venciese en la carrera; en caso contrario, daba muerte con su espada al pretendiente. El
joven Hipómenes pidió ayuda a Afrodita, quién le facilitó tres manzanas de oro con las
que éste distrajo la atención de Atalanta mientras ambos corrían, consiguiendo así
alcanzar la meta antes que ella.
ATLANTE
Uno de los principales titanes, encargado de vigilar los pilares de la bóveda celeste para
impedir que ésta se desplomara. Al frente de los Titanes se rebela contra los dioses
Olímpicos. Tras su derrota, es castigado a soportar la bóveda del cielo, postura en la que
fue múltiples veces representado por los artistas posteriores. Intentó engañar a Hércules
y traspasarle esta pesada tarea aunque no lo consiguió. Quedó petrificado cuando el
héroe Perseo le enseñó la cabeza de Gorgona.
ATREO
Uno de los más famosos personajes de la antigua saga épica. Fue el padre de Agamenón
y de Menelao, los dos caudillos griegos que organizaron la expedición griega en contra
de Troya. Preparó un banquete a su hermano Tiestes, sirviéndoles la carne de los hijos
de éste. Se dice que el sol, horrorizado ante tamaño espectáculo y no queriendo ver, hizo
retroceder su curso en el firmamento. Con este incidente se asocia la leyenda de que
Atreo sólo llegaría a reinar en la ciudad de Micenas si el sol se ocultaba algún día por el
oriente. Murió a manos de su sobrino Egisto.
BOREAS
Es el viento del Norte, hijo de la Aurora/Eos, al igual que Céfiro y Noto. Según cierta
tradición mitográfica, se unió a las yeguas de Erictonio, de las que nacieron velocísimos
corceles, tan raudos como su padre, el viento.
CADMO
Mientras buscaba a su hermana Europa, que había sido raptada, llegó al oráculo de
ciudad de Delfos. Allí se le vaticinó que fundara una nueva ciudad donde se topara con
una vaca echada en el suelo. Así fue como fundó la acrópolis de Tebas. Para conseguir
agua tuvo que matar a una serpiente. La diosa Atenea le aconsejó que sembrara los
dientes del animal: al hacerlo, vio con asombro que de ellos brotaron un ejército de
hombres armados que se pusieron a luchar entre sí. Sólo sobrevivieron cinco, que
fueron los antepasados de la nobleza de Tebas. Se casó con Harmonía, la hija de Ares y
de Afrodita. Se le atribuye la difusión del alfabeto y el arte de la fundición.
CALIPSO
Reina de la isla de Ogigia, situada en los extremos confines del mar, junto a las
Columnas de Hércules. En ella desembarcó Ulises cuando regresaba de Troya. Calipso
le retiene durante siete años y le promete la inmortalidad si se queda a vivir con ella.
Pero el héroe prefiere partir. La ninfa le ayuda entonces a encontrar su barco. Según
ciertas versiones, tuvo varios hijos con Ulises, entre ellos, Ausón, héroe que daría
nombre a la tierra latina de Ausonia.
CASANDRA
Princesa troyana, dotada del arte de la adivinación. Hija del rey Príamo y hermano de
Héctor y Paris. Apolo se enamoró de ella y le regaló el don de la profecía, mas al no
corresponder Casandra a su amor, el dios la castigó a que nadie le creyera, a pesar de
que sus vaticinios se iban a cumplir. Una ocasión célebre fue cuando avisó a los
troyanos de que no dieran acogida en la ciudad al Caballo de Troya. Tampoco entonces
le hicieron caso, y el consiguiente desenlace fue que del interior del caballo salieron los
soldados que acabaron con la ciudad.
CASTOR
Junto a su hermano gemelo, Pólux, recibe el nombre de Dioscuros. Según algunas
versiones fueron hijos de Zeus y de Leda y por tanto hermanos de Helena y
Clitemnestra. Ambos gemelos se asocian con la constelación de Géminis. Cástor
participó en varias hazañas colectivas: en la cacería del jabalí de Calidón, en el Viaje de
los Argonautas, entre otros.
CIRCE
Famosa hechicera, hija del Sol/Helio, que vive en una isla solitaria a la que llegan
Ulises y sus hombres. Utiliza poderes mágicos para transformar en cerdos a los amigos
del héroe. El Dios Hermes le había dado al héroe homérico una planta mágica, llamada
"moli", con la que Ulises impidió ser transformado en cerdo. Consigue luego que Circe
le devuelva a sus compañeros su forma humana. También participa con sus artes en
otras aventuras; así en la expedición de los Argonautas, a través de un ritual purifica a
Jasón y a Medea.
CLITEMNESTRA
Uno de los caracteres femeninos más dramáticos de la saga griega. Hermana de Helena
y esposa de Agamenón, es por tanto reina de la importante ciudad de Micenas. Mientras
su marido está en la guerra de Troya, comete adulterio con el primo de éste, Egisto,
menor que ella y ambos asesinan alevosamente al marido cuando regresa de Troya. Mas
el destino tiene previsto que ella misma muera a manos de su hijo Orestes, que se erige
así en vengador de la muerte de su padre.
CREONTE
Hermano de Yocasta, reina de Tebas, madre y esposa de Edipo Cuando aparece la
Esfinge. A las puertas de la ciudad, prometió la mano de la reina y el propio gobierno a
quien adivinara el acertijo de la "perra cantora" Entonces apareció Edipo quien con su
inteligencia logró adivinar el enigma. Más tarde, Creonte ocupó dos veces el trono de
Tebas: la primera, después del destierro de Edipo y la segunda vez, después que
fallecieron los dos hijos de su hermana Yocasta y su unión con Edipo, los herederos
Eteocles y Polinices. A su vez condenó a Antígona, hermana de los mencionados recién,
a ser sepultada viva. Diversas obras de tragedias se han realizado sobre la base de este
último desgraciado suceso.
CRONO-SATURNO
El más joven de los Titanes. Armado con una hoz emascula a su padre. Urano/El Cielo.
Una vez hecho dueño y señor de la situación, devora a sus hijos por temor a ser
suplantado en el trono-. Pero su mujer-hermana, Rea, se las ingenia para poner a salvo a
su nuevo hijo Zeus, dándole a Crono una piedra envuelta entre pañales. Esconde al niño
en la isla de Creta, hasta que éste consigue destronar a su padre. Este mito parece tener
origen en tradiciones de Asia Menor y es uno de los que mejor representan la
suplantación o desalojo de alguien que está en el poder por quien busca acceder a él.
DANAE
El oráculo había vaticinado a su padre, Acrisio, que el hijo de Danae le mataría. Para
evitar su propia muerte, Acrisio manda encerrar a su hija en una cámara de bronce. Pero
el enamoradizo Zeus consiguió unirse a ella en forma de lluvia de oro, y así nació
Perseo. Son muy abundantes las representaciones pictóricas de estas escenas.
DEDALO
Famoso escultor y arquitecto ateniense. Construyó el laberinto de Creta para encerrar en
él al Minotauro, y facilitó a Ariadna el ovillo con que ésta ayudó a Teseo a salir del
laberinto. Encerrado junto con su hijo Icaro por orden del rey en el laberinto, inventó
unas alas para escapar. Él consiguió alcanzar las costas de Sicilia, pero su hijo,
elevándose de manera irresponsable a demasiada altura, vio como el calor del sol
derretía la cera de sus alas y se precipitó al mar.
DEUCALIÓN
Hijo del célebre titán Prometeo- Es el protagonista de la versión griega del mito del
diluvio universal, de posible origen oriental. Construyó para sí y su mujer, Pirra, un arca
en la que se guareció hasta que las lluvias cesaron. Después de desembarcar, el oráculo
les ordenó que arrojasen sobre sus espaldas los "huesos de su madre", enigmática frase
que ellos interpretaron de la siguiente manera: nuestra madre es ahora la tierra, y sus
hijos las piedras. De las piedras que arrojó Deucalión iban naciendo hombres, de las
lanzadas por Pirra, mujeres. Así fue como volvieron a poblar la tierra.
EDIPO
El oráculo había prohibido a Layo tener hijos. Por eso cuando nació Edipo, el niño fue
entregado a unos pastores para que lo expusiera en el monte Citerón, de donde fue
recogido por alguien que lo llevó ante el rey de la ciudad de Corinto. El destino de
Edipo señalaba que él seria el asesino de su padre y que después sería padre de sus
hermanos ya que tendría hijos de su madre.
Para evitar que se cumpliera semejante oráculo, Edipo huyó de Corinto, y de aquellos
que creía eran sus padres. El azar lo conduce al cabo de varios años a que en un cruce de
caminos mate a su verdadero padre, Layo, desconociendo su verdadera identidad. Así
fue como se presentó en la ciudad de Tebas donde acierta a descifrar un enigma de la
Esfinge que tenía tiranizada a la ciudadanía de aquel estado. Como mérito a su hazaña
desposa la esposa del rey, Yocasta, quién es su verdadera madre. Cuando se descubre la
verdadera situación de sus actuales relaciones familiares parte al destierro, ciego,
acompañado de su hermana-hija Antígona como lazarillo.
EGEO
Padre putativo de Teseo, acogió en Atenas a Medea, abandonada por su esposo Jasón.
Envió a su único hijo Teseo a la isla de Creta para que diera muerte al Minotauro. Padre
e hijo habían acordado que cuando la nave regresara a Grecia enarbolaría una vela
blanca en señal del triunfo de la expedición de Teseo. Este, con la alegría que obtuvo al
tener éxito en su empresa de matar al minotauro-olvidó izar la bandera blanca, por lo
que Egeo se arrojó al mar en la creencia de que su hijo había muerto en Creta.
EGISTO
Hijo de Tiestes, primo, por tanto, de los reyes de Micenas, Agamenón y Menelao. Por
odio a éstos, sedujo a Clitemnestra en ausencia de su esposo Agamenón durante la
guerra de Troya. Después de asesinar con su amante al héroe aqueo fue ultimado por su
sobrino Orestes.
ELECTRA
Princesa micénica hija de Agamenón y Clitemnestra. Logró salvar a su hermano Orestes
y junto con Pílades, tramaron acabar con la vida de Clitemnestra y Egisto. Se conservan
dos piezas dramáticas cuya protagonista es esta heroína trágica descrita por Sófocles y
Esquilo.
ENEAS
Famoso personaje troyano, hijo de Anquises y de la diosa Afrodita. Es el único varón de
Troya al que aguarda un brillante futuro tras la captura de la ciudad. Abandona los
humeantes muros de Troya llevando consigo a su hijo Ascanio, las estatuas de los
dioses penates y a su padre, Anquises. Alcanza las costas de Cartago donde conoce a la
reina Dido, antes de asentarse definitivamente en la región del Lacio. Virgilio lo hace su
protagonista en "La Eneida".
EOS
La representación de la Aurora,"la de los dedos de rosa" y " la del peplo azafranado"
como la llama el poeta Homero. Afrodita la condenó a estar eternamente enamorada.
Quizás su más famoso y cruel amor fue con Titono. Para poder estar permanentemente
juntos, Eos pidió a Zeus la inmortalidad para Titono, pero se le olvidó pedir que lo
conservara joven. Eos contemplaba cada mañana como iba envejeciendo cada vez más
su querido Titono, hasta verlo convertido en una cigarra de piel arrugada.
EPIMETEO
Titán poco previsor y necio, hermano de Prometeo. Cuando Zeus creó a la primera
mujer, Pandora, como castigo para los hombres, Epimeteo la tomó por esposa, a pesar
de los consejos que en contra le daba su hermano. Así, la torpeza de Epimeteo resultó
ser fuente de desgracias para los mortales.
ERIFILE
Princesa de la ciudad de Argos, casada con el adivino Anfiarao. Depositaria del
portentoso collar de Harmonía, regalo que le había hecho el tebano Polinices, con el que
obligó a su marido Anfiarao a acudir a luchar a Tebas.
EROS- CUPIDO
Aunque para algunos Eros era un primigenio principio cósmico, en la mitología pasa a
ser hijo de Ares/Marte y Afrodita/ Venus. Representa la atracción física y sexual de los
seres vivos. Generalmente voluble y caprichoso, siempre consigue el objeto de su deseo.
Pero sobre todo, Eros es dulciamargo. En múltiples representaciones se le hace aparecer
con su arco, como personaje alado y ciego.
ESTACIONES(La Justicia, el Orden y la Paz)
Relacionadas con las funciones de la fertilidad o fecundidad de la naturaleza, se las
consideraba hijas de Zeus y de la antigua Temis. Como grupo, se las conocía también
con el nombre de Horas: individualmente sus denominaciones eran en este caso
respectivamente: Tallo, Brote y Fruto. Algunos artistas las han confundido con las Tres
Gracias, que también eran tres hermosas doncellas.
ÉSTIGE
Una de las ninfas, hija de Tetis y de Océano, o según otras versiones de Noche y de
Erebo. También es el nombre de la Laguna de los Muertos. Las almas de los difuntos
deben cruzarla en el barco de Caronte para alcanzar la orilla del otro mundo. Era
costumbre de los dioses y de hombres formular sus juramentos por el agua de esta
laguna.
ETEOCLES
Uno de los hijos-hermanos de Edipo, rey de Tebas. Tras partir éste al destierro, sus dos
hijos, Eteocles y Polinices, acuerdan alternarse en el mando de la ciudad cada uno un
año. Comienza el turno Eteocles, pero luego no accede al traspaso del trono a su
hermano como correspondía. Polinices acude entonces a la vecina ciudad de Argos para
buscar apoyo en su causa. Ambos hermanos se enfrentan en combate y se dan recíproca
muerte. El mito enlaza con el de su hermana Antígona.
EURÍDICE
Nombre de una dríade (nombre de las ninfas que habitan los árboles del bosque) que
murió al ser mordida por una serpiente. Su marido, Orfeo, célebre cantor que con su
música seducía a toda la naturaleza, consiguió rescatarla de los Infiernos. Sólo debía
cumplir el tabú de no volver la vista hacia atrás durante el camino. Ella desobedeció por
lo que tuvo que regresar al mundo subterráneo. En este mito se aborda el problema
insoluble de la irreversibilidad de la muerte.
EUROPA
Princesa hija del rey de la ciudad de Tiro, de quién se enamoró Zeus. Este se transforma
en un apacible toro, a cuyas grupas monta Europa y el Dios la rapta entonces para
llevársela a la isla de Creta donde tiene tres hijos: Minos, Radamantis y Sarpedón.
FAETONTE/FAETON
Hijo de Helios/Sol a quién pidió, como prueba de su paternidad, que le dejara conducir
por un día el carro del sol. Pronto, los fogosos caballos de Helios se percatan de que su
nuevo auriga es sumamente inexperto en el manejo de las riendas. Ante los excesos de
Faetonte, que en su loca carrera puso en peligro a los habitantes de la tierra, Zeus
terminó por fulminarlo y derribarlo sobre las aguas del río Erídano. Sus hermanas, las
Helíades, lloraron por él lágrimas de ámbar.
FEDRA
Hija del cretense Minos, fue esposa del rey de Atenas, Teseo. Se enamoró de su hijastro,
el casto Hipólito. La leyenda corresponde a lo que se conoce en la literatura como el
"caso Putifar": la madrastra que se enamora de su hijastro, éste la desdeña, ella lo
calumnia y luego se suicida, provocando el castigo injusto o la muerte de su hijastro.
FILOCTETES
Fue uno de los múltiples pretendientes de Helena. Mordido en el pie por una serpiente,
su herida despedía un hedor insoportable, razón por la que sus compañeros lo
abandonaron en la isla de Lemnos. Pero el astuto Odiseo supo que Troya no podría caer
en manos de los griegos sin la ayuda de Filoctetes, que poseía el arco y las flechas del
mismísimo Heracles/Hércules. Finalmente, acudió a Troya, se escondió en el caballo y
dio muerte a Paris.
FILOMELA
El rey de Atenas, Pandión, tuvo dos hijas, Procne y Filomela. El cuñado de ésta, Tereo,
la violó y le cortó la lengua para evitar que ella lo delatara. Filomela bordó el incidente
en una tela para informar a su hermana. Procne castigó cruelmente a su marido
sirviéndole en la comida carne de su propio hijo. Los dioses finalmente
metamorfosearon a Filomela en una golondrina, a Procne en un ruiseñor y a Tereo en
una abubilla.
GANIMEDES
Muchacho de gran belleza, del que se prendó Zeus, quién tras adoptar la forma de un
águila lo raptó para destinarlo a ser escanciador y copero de los dioses. Son múltiples
las representaciones iconográficas de esta leyenda.
GEA
Denominación de la Tierra, a la que vagamente se considera una divinidad. Desde época
muy temprana se la asocia a los juramentos, porque ella conoce todo lo que sucede
sobre la faz de la tierra. Unida a Urano engendra a los titanes, más tarde a los Cíclopes
de un solo ojo y a los Hecantoquiros, también llamados Centímanos. Gea recibió culto
en toda Grecia.
GRACIAS, LAS
Aunque originariamente su número parece ser indefinido, fueron tres las principales y
simbolizan la belleza, las diversas artes, y las actividades intelectuales, en general.
Participan en las celebraciones y en las fiestas de dioses y hombres. Desde el período
helenístico y romano abundaron las representaciones de las Gracias como tres jóvenes
desnudas.
HARMONIA
Casada con Cadmo, el rey tebano, a cuyos esponsales acudieron todos los dioses.
Hefesto, el dios orfebre de las joyas divinas, le regaló un collar y Atenea un
vestido(regalos que luego demostraron ser funestos para todos los que los poseyeron,
como por ejemplo, la princesa Erifile).
HEBE
Representa la juventud eterna. Ella misma alimenta a los dioses con néctar y ambrosía y
así se mantienen eternamente jóvenes. A la muerte de Heracles, el héroe obtiene a Hebe
como compañera en el mundo subterráneo.
HECTOR
Principal héroe troyano, digno oponente de Aquiles en el campo de batalla. Se erige
como el mayor defensor de su ciudad y cuando muere (la Ilíada concluye con el funeral
de Héctor después de que su padre lo rescata del campamento de los griegos) todo el
mundo y antes que nadie, su mujer, Andrómaca- comprende que la ruina de Troya es
inminente. Héctor mata a Patroclo antes de fallecer a manos de Aquiles. Su padre, el
anciano Príamo pacta con Aquiles el rescate del cadáver de su hijo(penúltimo capítulo
de "La Ilíada" y quizás el más notable).
HELENA
Hija de Tíndaro- o de Zeus- y de Leda. Pretendida por muchos hombres, al final ella se
decidió, sin que sepa claramente las razones, por Helena, que llegó ser rey consorte de
Esparta. Tras el Juicio de Paris, Helena marcha a Troya- lo que provoca la guerra- desde
cuyas murallas contempla a veces el asedio de los griegos (también llamados aqueos en
las obras homéricas). Tras la caída de la ciudad regresa con su marido a Esparta. Hay
variantes en la tradición mitográfica y literaria: la más novedosa es una que alude que
Helena nunca estuvo en Troya ni fue causante de la guerra, sino que permaneció
retirada en Egipto, donde fue localizada por Menelao al regresar de la guerra.
HELIO/SOL
Hijo de Hiperión, pertenece a la generación de los pre-olímpicos. Se le representa
conduciendo diariamente su carro por el arco del cielo, de oriente a poniente. Tuvo siete
hijos los que pasaron a llamarse los Helíadas. El relato mitológico más conocido es el
que lo vincula a su hijo Faetonte.
HERACLES/HERCULES
Hijo de Alcmena y de Zeus. Autor de innumerables hazañas y aventuras, como los Doce
Trabajos. Considerado como el héroe helénico por antonomasia su primera proeza la
realizó al estrangular las dos serpientes que en despecho la diosa Hera, cónyuge de
Zeus, enloquecida por la traición de su esposo, envía para que maten al recién nacido.
Heracles realizó muchos otros trabajos y tras su muerte casóse con la diosa Hebe, la
eterna juventud. La iconografía le suele representar ataviado con la piel de Nemea, su
maza, y su formidable arco. Heracles es el símbolo del héroe esforzado, al que en cierta
medida se atrajo a su causa el estoicismo posterior.
HERMAFRODITO
Divinidad bisexual. Se enamoró de él la ninfa Salmácide, fusionándose ambos en un
solo cuerpo. Se le suele representar con atributos de su doble naturaleza: como un
hermoso joven con los pechos desarrollados o como una Afrodita con genitales
masculinos.
HESPÉRIDES, LAS
Ninfas de seductora voz que habitan en Occidente junto a un fabuloso jardín. Su número
oscila entre tres y siete. Son las guardianas de un árbol de manzanas doradas del que
supuestamente procedían las tres manzanas de oro con que Hipómenes consiguió vencer
en la carrera a Atalanta. También Heracles tuvo como tarea apoderarse de las manzanas
del jardín de las Hespérides.
HÍADES, LAS
Portadoras de la lluvia, son unas estrellas que aparecen en Octubre y en primavera, en
las dos épocas más lluviosas del año.
HIPERIÓN
Uno de los Titanes, padre de Helio/ el Sol, Selene/La Luna y Eos/ La Aurora.
HIPODAMÍA
Hija de Enómao, rey de Pisa. Este retaba a los pretendientes de su hija a una carrera de
carros por las proximidades de Olimpia. Muchos jóvenes habían encontrado la muerte
en el intento. A pesar de tan macabros precedentes, Pélope aceptó el reto. Sobornó
primero al auriga de Enómao, Mírtilo, que sustituyó la clavija de las ruedas del carro de
su señor por otras de cera y ganó la apuesta. Ambos fueron los padres, entre otros hijos,
de Atreo y de Tiestes.
HIPÓLITA
Reina de las Amazonas. Uno de los trabajos de Hércules fue arrebatarle el cinturón que
le había regalado Ares. Según una versión, Hipólita atacó el Atica en tiempos de Teseo
como represalia por haber sido desposeída del cinturón. Según otros autores, Hipólita
murió a manos de Hércules.
HIPÓLITO
Hijo de Teseo, rey de Atenas y de la Amazona Hipólita, de la que heredó su carácter
agreste y algo montaraz. Su desprecio por Afrodita y por todo lo que esa diosa
representaba fue causa de su ruina. Durante una larga ausencia de Teseo, se despierta en
Fedra una violenta pasión por su hijastro, a la que él no corresponde. Al verse
despechada, Fedra calumnia a Hipólito ante su padre y luego se suicida. Teseo maldice
a su hijo y le causa la muerte. EL joven Hipólito ha desatendido su débito con la diosa
del amor, y esto es también imperdonable en un mortal, porque todos los dioses
merecen veneración.
HIPSÍPILE
Reina de las mujeres de la isla de Lemnos. La diosa Afrodita, enojada con las mujeres,
hizo que éstas despidieran un nauseabundo olor que alejaba a sus maridos. Ellas
reaccionaron matando a todos los hombres de la isla, excepto Hipsípile que se
compadeció de su padre y le salvó la vida. Más tarde fue descubierta y pretendieron
matarla. Tuvo gemelos con Jasón, el jefe de los argonautas.
ICARO
Hijo del famoso escultor y arquitecto, Dédalo. Según cierta tradición fue el primer
hombre que trabajó la madera. Fue encerrado en el laberinto de Creta junto a su padre,
de donde pudieron salir gracias a que éste fabricó para ambos unas alas. Debido al
impulso de sus pocos años, Icaro no pudo sustraerse al vértigo de la velocidad y de
poder volar a su antojo por el cielo. Finalmente murió al precipitarse sobre el mar de
Icaria.
IFIGENIA
Hija de los reyes de Micenas, Agamenón y Clitemnestra. Cuando la flota de los griegos
se encontraba en el puerto de Aulide a la espera de vientos favorables que les condujera
a Troya, el oráculo vaticinó que debía ser sacrificada Ifigenia como víctima
propiciatoria. Su propio padre la hizo venir, bajo el engaño de que desposaría a Aquiles.
La joven Ifigenia descubre la verdad, pero en vez de huir, acepta generosamente brindar
su vida por la colectividad aquea y así permitir que los vientos soplaran en contra de los
troyanos que hasta ese momento se veían privilegiados por el Olimpo. Al final, los
dioses la perdonan y evitan su muerte haciendo que un animal sea la víctima.
JASÓN
Héroe tesalio a quien su tío Pelias había arrebatado el trono de Yolcos. Sin duda su
hazaña más famosa fue participar como jefe de la expedición de los Argonautas que
fueron a buscar el Vellocino de Oro, empresa casi imposible de realizar y en la que a
buen seguro podría encontrar la muerte. Embarcó, pues, en la nave "Argo" tras haber
reunido a los más valientes héroes de Grecia. Con ayuda de la maga Medea consigue el
Vellocino de Oro y emprende su regreso a Grecia. Se casó con Medea a quien más tarde
abandonó aunque ella se resarciría luego de esta afrenta.
LÁBDACO
Fue rey de la ciudad de Tebas. Abuelo de Edipo; de él arranca toda su saga mítica, a
través del padre de éste, Layo.
LAERTES
Rey de la isla de Itaca, padre de Odiseo/Ulises, aunque en alguna otra versión éste pudo
haber sido hijo de Sísifo. Su figura aparece nebulosamente en "La Odisea", ya viejo,
apenado por ver pasar los días sin esperanzas de vivir para asistir al día del regreso de
su hijo. En el intertanto, vive modestamente apartado del palacio.
LAYO
Padre de Edipo. Enamorado de Crisipo, lo raptó y se atrajo así la maldición. No debería
tener hijos, pues de lo contrario el destino había dispuesto que moriría a manos de su
propio hijo. Layo, desoyendo el oráculo, concibe con Yocasta( o con Euriclea, de
acuerdo a otras versiones) a Edipo. Finalmente el oráculo se cumple y Layo muere de
manera accidental a manos de Edipo en una encrucijada de caminos cerca de la ciudad
de Tebas.
LEDA
Estuvo casada con Tindáreo y fue la madre de Clitemnestra y de Helena Según otras
versiones, fue Zeus quien enamorado de Leda se transformó en un cisne(motivo
repetido en el arte numerosos veces) e hizo que Leda pusiera un huevo del que nació
Helena: también fue la madre de los Dioscuros.
LETO/LATONA
Una de las Titánides. Su leyenda y su culto estuvieron estrechamente vinculados a la
isla de Delos. Amada por Zeus, aguardaba el momento en que debían nacer sus dos
hijos, los dioses Apolo y Artemis. Pero Hera (la legítima esposa de Zeus) a causa de los
celos había ordenado que en ningún lugar de la Tierra se acogiera a Leto cuando le
llegara la hora de parir. Zeus hizo surgir desde las profundidades del mar una nueva
tierra, la isla de Delos, isla errante para que Hera no pudiera enterarse del nacimiento de
sus hijos con Leto.
MEDEA
Princesa de la región de la Cólquide, nieta del Sol y sobrina de la maga Circe. Su
destino está unido al del jefe de los Argonautas, Jasón, de quien se había enamorado y a
quien con sus artes mágicas ayudó a hacerse del Vellocino de Oro: Despechada por él,
degüella a sus hijos y escapa en un carro de fuego. Como hechicera llevó a cabo varios
otros prodigios: así, devolvió la juventud a Esón, su suegro, introduciéndolo en un
caldero de agua hirviendo con yerbas o drogas medicinales.
MELEAGRO
La diosa Ártemis, dolida porque no le habían tributado los honores debidos, hizo
aparecer un jabalí salvaje en las proximidades de Calidón. El príncipe Meleagro reunió
a los más valerosos jóvenes de la zona, con cuya ayuda cazó a la bestia. Según una
tradición, entre los participantes se hallaba Atalanta, de la que se enamoró el héroe. La
cacería del jabalí de Calidón inspiró muchos artistas posteriores.
MENELAO
Hermano de Agamenón, hijo del rey Atreo. De todos los pretendientes de Helena fue él
quién consiguió casarse con ella. Durante una visita a la isla de Creta, Paris, un pastor
que venía de Troya rapta a Helena, episodio que desencadena la guerra de Troya.
Menelao promueve con su hermano la expedición en contra los troyanos. Fue uno de los
guerreros que se introdujo en el Caballo de Troya y aunque iba dispuesto a matar a
Helena, causante de tantas desgracias para los griegos, cuenta la leyenda que al
desnudarse ella en su presencia fue incapaz de ajusticiarla.
MEMNÓN
Héroe etíope, hijo de Eos(La Aurora) y de Titorio. Acude en defensa de Príamo, rey de
los troyanos, y muere a manos de Aquiles, aunque Zeus lo transformó a continuación en
inmortal. Su culto se expandió por Egipto, y las estatuas colosales de Memnón, de las
que se decía que entonaban un canto cada mañana al salir la aurora, son buena prueba
de su difusión por las tierras del Nilo.
METIS
Una Titánide, representa la prudencia elemental y es la consejera de dioses y mortales.
Primera esposa de Zeus. Fue la madre de Atenea, aunque antes de darla a la luz, Zeus
engulló a la criatura que estaba a punto de nacer para evitar el destino de ser destronado
por uno de sus hijos. Más tarde, Atenea nacerá ya adulta, de la cabeza del propio Zeus.
MINOS
Al pretender el trono de Creta, le promete a Poseidón, el dios del mar sacrificar un toro
en su honor. Ante su perjurio, el dios hace que Pasifae, mujer de Minos, se enamore del
toro y engendre con él una bestia terrible, el MINOS: Minos encargó al más celebre de
los artesanos, Dédalo, que construyera un laberinto para encerrar en él al animal. Minos
pasaba por haber sido el inventor de la pederastia así como uno de los jueces de las
almas de los muertos.
MINOTAURO
Criatura nacida de Pasifae y el Toro de Creta. El ateniense Teseo le dio muerte,
liberando a su ciudad del penoso tributo de tener que enviar cada año a siete jóvenes
varones y a siete muchachas para ser devoradas por el Minotauro.
MOIRAS, LAS (Cloto, Láquesis, Atropo)
En su origen son divinidades relacionadas con la vida del hombre. Significan "la que
hila", "la que asigna el destino" y "la inflexible" y como tales aparecen representadas
por artistas plásticos: la duración de la vida y el destino fijo que corresponde a cada
mortal. En el poeta Hesíodo se las considera hijas de Zeus y de Temis, y se las vincula a
los momentos de especial felicidad para los mortales. Más tarde su personificación se
transforma en abstracción: la Necesidad, el Destino.
MUSAS, LAS
Las ninfas de las aguas, dotadas de virtudes proféticas y de la inspiración poética. Se las
denominó también Piérides. El Dios Apolo es el que preside su coro. Su número es
variable, según versiones. Corresponden a cada una de ellas las siguientes Bellas Artes:
a Urania la Astronomía, a Clío, la Historia, a Talía la Comedia, a Melpómene la
Tragedia, a Terpsícore el Drama, a Euterpe la Flauta, a Erato la Lírica, a Polimnia la
Pantomima y a Calíope la Epica.
NAUSÍCAA
Princesa hija de Alcinoo, rey de los feacios, a cuya isla llegó Odiseo cuando intentaba
regresar a su patria. Fue la propia diosa Atenea la que en sueños indujo a la joven a
acercarse a la playa, donde acababa de desembarcar náufrago el astuto Odiseo. Al punto
quedó enamorado del héroe, aunque no pudo impedir que éste reemprendiera su viaje de
retorno a su amada patria, Itaca.
NEOPTÓLEMO
Hijo del valeroso Aquiles, había nacido en la isla de Esciros. A la muerte de Aquiles
Troya aún no había sido capturada, y según se decía no caería en manos de los griegos
sin el concurso del joven Neoptólemo": joven guerrero".
LAS NEREIDAS
Grupo poco individualizado de divinidades marinas. Todas ellas son hijas del viejo
señor de los mares, Nereo. Se han catalogado más de setenta. No obstante, algunas
generaron ciertos mitos y hazañas propias, por ejemplo, Tetis, la madre de Aquiles, la
bella Galatea, compañera del Tosco Polifemo, entre otras.
NÉSTOR
Célebre y venerable anciano que aparece ya en "La Ilíada" y "La Odisea" homéricas
como sereno consejero. Su palacio se encontraba en la apacible bahía de Pilo. De joven,
intervino en la lucha contra los Centauros, en la cacería del jabalí de Calidón y, ya
anciano, en la expedición a Troya.
NÍOBE
Casada con Anfión, tuvo siete hijos y siete hijas, lo que la hizo ufanarse de su prole.
Llegó así a considerarse más feliz que la diosa Leto, quien solamente había tenido dos
hijos: Apolo y Artemis. SIn embargo, éstos hicieron justicia a su madre, Leto, pues
asaetearon sin compasión a los catorce hijos de Níobe. Zeus la transformó finalmente en
la roca de Sípilo.
ODISEO/ULISES
Protagonista de "La Odisea", varón provisto de una aguda astucia por excelencia
manejaba a su arbitrio decenas de artimañas para combatir la guerra y para su propia
sobrevivencia. Es un nuevo tipo de héroe, muy diferente del carácter monolítico de
Aquiles, por ejemplo. Participa en la expedición a Troya en tanto que rey de la isla de
Itaca. Sufre mil peripecias y desventuras durante los diez años que tardó en regresar de
Troya a Itaca. Visitó a los legendarios cíclopes, bajó al reino infernal para entrevistarse
con el adivino Tiresias, cruzó el mar por donde viven las hechiceras sirenas cantoras,
transita entre Escila y Caridbis, entre otros sitios. En fin, mientras dura estos
errabundeos, su único hijo, Telémaco, ha salido en su busca. Ulises se presenta
finalmente en Itaca disfrazado de mendigo, ya que quiere comprobar quiénes de sus
servidores le continúan siendo fieles. Es reconocido por su vieja aya Euriclea, y con la
ayuda de su hijo castiga a los pretendientes de su esposa Penélope que en su ausencia
aspiran a ser esposos de ésta además de dar de baja gran parte de los bienes de Odiseo.
ORESTES
Hijo del rey de Micenas, Agamenón. Cuando era pequeño su madre Clitemnestra
asesinó a Agamenón que acababa de regresar de Troya. Su hermana Electra logra que el
niño encuentre refugio en Crisa, donde se hizo amigo de Pílades. Acude al santuario
profético de Delfos a preguntar cuál es su deber tras la muerte de su padre. Por orden
del oráculo mata a su madre Clitemnestra y a su amante, Egisto, tío en segundo grado
suyo con la ayuda de Electra y de su inseparable amigo Pílades. Pero no acaban allí sus
problemas. Las diosas de la locura, las siniestras Erinias, le persiguen noche y día.
Orestes llega a enloquecer y sólo encontrará el sosiego si resulta absuelto ante el
tribunal ateniense del Areópago. Los votos resultan empatados, y sólo la diosa Atenea
lo exculpa deshaciendo con su voto de calidad el empate.
ORFEO
Príncipe tracio, famoso poeta y músico. Tocaba la lira, con la que según la tradición
atraía a las fieras y encantaba a quien le oía. Inventó o perfeccionó la cítara y participó
en la expedición de los Argonautas como timonel de la nave Argo, aunque la leyenda
más famosa es la que lo enlaza con su mujer Eurídice, quien mordida por una serpiente,
hubo de descender al mundo infernal. De allí la rescata Orfeo, aunque su intento se
frustra al final. En torno a su persona se generó toda la teología órfica.
PALAMEDES
Héroe famoso por su astucia y su aguda inteligencia. Comparte (o disputa) con Cadmo
el haber inventado las letras del alfabeto. Otros le atribuyen la invención de la balanza,
los dados, las medidas y las monedas. Cuando estalló la guerra de Troya, Odiseo se
finge loco para no tener que acudir al combate, pero Palamedes descubre su engaño.
Más tarde Odiseo lo calumniará diciendo que los troyanos habían pactado con
Palamedes. Este muere finalmente lapidado.
PANDORA
Deseoso Zeus de castigar ejemplarmente a los hombres, encarga al dios artesano
Hefesto que fabrique una figura de arcilla con forma de mujer. Así nació, según algunas
versiones, Pandora. Se la ofreció como esposa al necio titán Epimeteo, hermano del
astuto Prometeo. Llevada de su curiosidad destapó una tinaja en la que estaban
encerrados todos los males y calamidades, que empezaron a esparcirse sobre la tierra.
Sólo permaneció en su interior la preciada ESPERANZA. El arte ha representado esta
leyenda con diversas variantes iconográficas.
PARIS
Príncipe troyano, hijo de Príamo y de la reina Hécuba. Fue el protagonista del famoso
Juicio que lleva su nombre y en el que se granjeó los odios de la diosa Atenea y Hera.
Sedujo a Helena y la raptó- aunque existen algunas versiones que difieren de este
hecho- desencadenándose así la guerra de Troya. Aunque su comportamiento como
guerrero no es muy brillante fue quien dio muerte finalmente al invencible Aquiles con
una flecha insertada en su único sitio vulnerable: su talón.
PASÍFAE
Junto con su hermana Circe y su sobrina Medea es el prototipo de magas y hechiceras.
Casada con el rey cretense Minos, concibió una pasión antinatural por el Toro de Creta.
Unida a este animal fue como engendró al Minotauro.
PATROCLO
El mejor compañero de Aquiles. Cuando los griegos están sufriendo un serio revés ante
los muros de Troya porque Aquiles les ha retirado su apoyo indignado porque
Agamenón se apropió de su amante, es entonces cuando Patroclo, viendo lo
desesperado de la situación, le solicita a Aquiles que le preste sus armas para acudir a la
primera fila de combate con la esperanza de que el enemigo huirá sólo con ver la
imagen de "Aquiles" reincorporado a la lucha. Disfrazado con ellas Patroclo se enfrenta
a Héctor y muere en combate. Es la muerte de su querido amigo y compañero lo que
finalmente decide a Aquiles a incorporarse al combate para ultimar al príncipe heredero
de Troya, Héctor. Luego se organizaron unos majestuosos funerales en homenaje a
Patroclo.
PELEO
El más justo de los mortales. Obtuvo por ello la mano de la nereida Tetis. Ambos fueron
los padres del héroe, Aquiles. Participó en la cacería del jabalí de Calidón y en la
expedición de los Argonautas. Después de muerto se volvió a reunir con Tetis, quien
consiguió hacerlo inmortal.
PENÉLOPE
Fiel esposa de Odiseo/Ulises, a quien aguarda tejiendo el sudario de Laertes, anciano
padre del héroe. Penélope deshace durante la noche la labor tejida durante el día.
Mientras transcurren estos veinte largos años de ausencia de su marido es acosada por
múltiples pretendientes, cuyos requerimientos desoye. Finalmente regresa Ulises
disfrazado de mendigo y tras una famosa escena de reconocimiento ambos se
reencuentran.
PENTESILEA
Reina de las Amazonas, que acudió en ayuda de Troya tras la muerte de Héctor. Se
enfrentó a Aquiles en cuyas manos muere. La tradición embelleció este trágico
encuentro entre estos dos grandes protagonistas.
PERSEFONE/PROSERPINA
Hija de Zeus y de Deméter. Mientras recogía flores un día acompañado de la ninfa
Liana fue raptada por el dios del mundo subterráneo Hades. Su madre la localiza en los
Infiernos y suplica a Hades que se la devuelva. Al negarse éste, Perséfone deberá
compartir su existencia entre ambos mundos: medio año a la luz del sol y otro medio en
el mundo de las sombras. Su culto estuvo asociado a los ciclos de la vegetación y a los
Misterios de Eleusis. En Roma se la conoció con el nombre de Proserpina.
PERSEO
Hijo de Dánae, hija del rey Acrisio. Un oráculo había advertido a éste que moriría a
manos de un hijo de Dánae, por lo que había advertido a ésta fue encerrada en una
cámara de bronce. Mas el enamorado Zeus la visitó en forma de lluvia de oro con la que
fecunda a Dánae, de quien nace `Perseo. Arrojadas al mar la madre y el niño por orden
de Acrisio, fueron rescatados por el pescador Dictis. Siendo ya joven Perseo consigue
cortar la cabeza a la Gorgona Medusa ayudado por la diosa Atenea y rescata a
Andrómeda. Lanzando el disco en unos juegos deportivos mata accidentalmente a su
abuelo Acrisio, cumpliéndose así el oráculo.
PIGMALIÓN
Enamorado de una estatua de Afrodita que el mismo había fabricado con mucho cariño
solicitóle a la diosa que le diera por esposa a una mujer que se asemejara lo más posible
a su estatua. Afrodita accedió de una manera singular al ruego de este artista
enamorado: insufló vida a la figura que él mismo había modelado. Pigmalión la llamó a
partir de entonces Galatea(distinta de la ninfa del mismo nombre, amada por Polifemo.)
La literatura y el arte posteriores se hicieron eco repetidas veces de esta hermosa
leyenda.
PLÉYADES, LAS(Alcíone, Celeno, Estérope, Electra, Maya, Mérope, Taigete)
Eran hijas de Atlante. Compartieron con la diosa Artemis la afición por la caza y una
cierta aversión a los hombres. Orión(otro personaje que aparece vinculado a la
astrología, pues él mismo fue transformado en la constelación que lleva su nombre) las
persiguió durante cinco años hasta que Zeus las metamorfoseó en constelaciones. En
otra versión se convirtieron en palomas.
POLIFEMO
Uno de los Cíclopes, salvajes gigantes de "un solo ojo" que habitan en la isla de Sicilia.
Durante su viaje de regreso, Odiseo y sus compañeros se topan con el siniestro
Polifemo, que los encierra en el interior de su gruta y va devorando de dos en dos a los
hombres de Odiseo hasta que éste consigue, con su astucia, emborracharlo y dejarlo
ciego tras haberle clavado el tronco de un inmenso pino en su único ojo. Según otra
tradición más erudita, el agraz Polifemo se enamora de la delicada ninfa Galatea.
POLINICES
Uno de los hijos/hermanos de Edipo. Tras haberlo maldecido Edipo, ambos hermanos
habían pactado reinar alternativamente cada uno un año sobre la ciudad de Tebas.
Habiendo transcurrido el primer mandato de Eteocles, correspondía entonces el reinado
a Polinices. Como Eteocles se negara a ceder el poder, Polinices marchó a Argos en
busca de ayuda. Ambos hermanos se dieron muerte ante los muros de la ciudad. El
nuevo soberano de Tebas, Creonte, tío de los descendientes de Edipo, prohíbe dar
sepultura al cadáver de Polinices. Sólo su hermana Antígona se preocupó de darle
fraternal sepultura a su cadáver.
POLIXENA
La menor de los hijos de Príamo, rey de Troya, y de Hécuba. En algunas de las
versiones posteriores a los poemas épicos de Homero, se la sacrifica en la tumba de
Aquiles, probablemente haciéndose eco de una leyenda romántica en la que el héroe se
había enamorado de Políxena.
PRÍAMO
Reinaba en la ciudad de Troya cuando ésta fue atacada y destruida por los griegos
acaudillados por Agamenón. En los poemas homéricos se nos presenta como un anciano
bondadoso, padre de múltiples hijos. Hace gala de una gran humanidad cuando se
entrevista con el joven Aquiles, a quién acude para suplicarle el cadáver de su hijo
Héctor, olvidando su rango y prestigio soberano. No sobrevivió a la caída de su querida
ciudad.
PROMETEO
Su nombre significa "el previsor". Sin duda fue el Titán más benefactor de la
humanidad. Robó a Zeus el fuego de los dioses para regalarlo y distribuirlo a los
hombres. Aquí el fuego no es un elemento meramente físico, sino que tras él subyace
todo el símbolo de la inteligencia y del progreso(el fuego permite cocinar los alimentos,
fundir los metales, cocer el barro de las vasijas en los alfares entre otras cosas). No es de
extrañar por tanto que Prometeo fuera el patrono de las artes en el barrio ateniense del
Cerámico. Tras el robo del fuego, que por sobretodo simboliza la sabiduría, la
inteligencia pura, Zeus quiere castigar espectacularmente a Prometeo por lo que decide
encadenarlo en las montañas del Cáucaso, donde un águila roerá a diario el hígado del
Titán(hígado que se regenerará en la misma proporción por las noches) hasta que
Heracles finalmente lo libere. Para castigar a los hombres, Zeus maquina crear a la
primera mujer, Pandora, una suerte de Eva de la mitología griega.
Prometeo es el protagonista de tres obras o de una trilogía de Esquilo de la cual sólo una
ha llegado hasta nuestras manos: "Prometeo Encadenado".
PSIQUE
Joven de extraordinaria belleza que despertó los celos de la propia diosa Afrodita. Envió
a ésta a su hijo Eros/Cupido para que le disparara con su amoroso arco, y fue él mismo
quien cayó presa del amor de Psiche, hasta el extremo de que tuvo que acudir ante Zeus
para pedirle que le permitiera casarse con una mortal. Se la representa frecuentemente
en arte como una mariposa. Este personaje pertenece más a la tradición latina que a la
griega.
RADAMANTIS
Hermano del rey Minos, fue legislador en Creta. Oficia en los Infiernos como juez de
las almas de los muertos en Asia y Africa, mientras que a Éaco corresponden los de
Europa, y a Minos aquellos que solicitan una revisión o recurso de su caso.
SELENE/LUNA
Hija del Titán Hiperión y de Tía, hermana por tanto de Helio/ El Sol y Eos/Aurora. Sus
rituales eran mágicos. Tuvo amores con Endimión, un mortal que mientras dormía fue
raptado y conducido a la Luna.
SEMELE
Hija del rey de Tebas, Cadmo, fue la madre del dios Dionisio. Hacía alardes de
mantener relaciones con un dios que la visitaba de incógnito. Fue inducida por Hera a
verificar la identidad de su amante supuestamente divino. Apareció el propio Zeus,
quién con su rayo fulminó mortalmente a Sémele. Antes de que una nueva tragedia se
llevara a efecto, intervino el dios Hermes(Mercurio para los latinos), quién logró salvar
al hijo que estaba esperando Sémele y lo transplantó en el muslo de Zeus. De allí que el
hijo de Sémele y de Zeus, Dionisio (o Baco, el dios del vino y de la alegría) lleve el
epíteto frecuente de "dos veces nacido".
SÍSIFO
El más astuto de los hombres. Fundador de la ciudad de Corinto y de los juegos
Itsmicos que en ella se celebraban. Vio cómo Zeus raptaba y seducía a la ninfa Egina y
se lo contó todo al padre de ella, el dios Asopo, a cambio de que ésta hiciera brotar en la
rocosa y adusta acrópolis de Corinto un manantial de agua potable. Zeus, encolerizado,
le impuso un castigo ejemplar y eterno: empujar una roca hasta la cima de un monte,
desde donde continuamente se precipita por la otra ladera. Según algunas versiones fue
padre del no menos astuto héroe Odiseo/ Ulises.
TÁNTALO
Reinaba en la región del monte Sípilo, en la región de Lidia. Sometió a prueba la
sabiduría de la diosa ofreciéndoles la carne de su hijo Pélope. En otras versiones
Tántalo robó a los dioses su divina comida y tras haberla probado el mismo-se la regaló
a los mortales. Fue castigado a sufrir eterna sed y hambre. Los dioses lo maniataron con
el agua hasta el cuello en un bosque cuyos árboles, cuajados de fruta, alzaban sus ramas
cada vez que Tántalo trataba de alcanzarlas; cuando intentaba sorber el agua, ésta se
filtraba por la tierra hasta bajar de nivel.
TELÉMACO
Hijo del héroe Odiseo y de Penélope. Viendo que su padre no regresaba cuando ya lo
habían hecho otros supervivientes de la guerra de Troya, decide partir en su busca
siguiendo los consejos y bajo la protección de la diosa Atenea. Se entrevista con los
héroes Néstor y Menelao, quienes le relatan múltiples aventuras de su desaparecido
padre. A su regreso a Itaca tiene que evitar la emboscada que le han tendido los
pretendientes de su madre; encuentra a su padre disfrazado de mendigo, se reconocen y
entre ambos traman la muerte de aquellos.
TEMIS
Divinidad primitiva relacionada con la diosa de la Tierra, Gea. Algunos relatos la
vinculan a la época más antigua de Delfos como sede profética de la adivinación y los
oráculos. Más tarde personifica el concepto de la Justicia. Fue madre del astuto
Prometeo, así como de las Estaciones, de las Moiras y de las Hespérides(según
versiones).
TEREO
Rey de Tracia. Fue transformado en abubilla como castigo por lo que hizo a Procne y
Filomela.
TESEO
Rey héroe nacional ateniense, hijo del rey Egeo(o del dios Poseidón). La tradición le
hizo amigo y compañero de aventuras de Heracles/Hércules. Una de sus más notables
hazañas fue castigar al bandido Procrustes, quien disponía de dos lechos(uno de talla
grande y otro de talla pequeña) en los que hacía acostarse a los viajeros que pasaban por
sus dominios: a los que eran altos los reducía hasta que cupieran en la cama pequeña, y
a los de baja estatura los estiraba hasta ajustarlos a la grande. Teseo lo castigó
aplicándole este mismo método. Más tarde acude a Creta, da muerte al Minotauro y se
casa con Ariadna. Luchó también contra las Amazonas, y ayudó a Pirítoo en su combate
contra los Centauros.
TETIS
Nereida de singular belleza, de la que enamoraron tanto Zeus como Poseidón. Quienes
sin embargo renunciaron a casarse con ella por temor a que se cumpliera el anuncio del
oráculo. Vaticinaba éste que el hijo que de ella naciera sería muy superior a su padre.
Dicho vaticinio resultaba muy peligroso para Zeus quien había desalojado del poder a
su padre, Crono/Saturno. En compensación Tetis se casó con el más justo de los
hombres, Peleo, con quien fue la madre de Aquiles. Por múltiples medios(según algunas
versiones) buscó conferir la inmortalidad a su hijo, al que introdujo en las aguas de la
laguna Estigia. Sólo el talón de Aquiles quedó sin entrar en contacto con las aguas
inmortales. Sólo en esa parte del cuerpo iba a resultar vulnerable el héroe.
TIRESIAS
Adivino tebano, ciego de legendaria fama. Las fuentes antiguas dan como causa de su
ceguera diversas versiones: contempló un día a Atenea bañándose desnuda y la diosa lo
castigó con la ceguera; según otros, vio un día dos serpientes copulando en el campo,
las golpeó con su bastón y se vio transformado en una mujer; al cabo de siete años se
repitió el incidente, y ahora fue restituido a su carácter de varón. Por eso era la persona
más adecuada para dictaminar si es el hombre o la mujer quien goza más en el acto
sexual. Afirmó que era la mujer. La diosa Hera, indignada, lo cegó, aunque Zeus lo
compensó con el arte de la adivinación. Padre y abuelo de adivinos famosos, profetizó
hasta en el Hades.
TITONO
La Aurora, Eos, enamorada de Titono pidió a Zeus para su amante la inmortalidad, pero
olvidó solicitar para el también la juventud. Titono envejeció hasta convertirse en
cigarra. El mito refleja como ningún otro la tristeza de la vejez, cuando ésta se hace peor
que la muerte.
URANO
Personificación del cielo como primigenio elemento masculino. Fue destronado por su
hijo Crono/Saturno, que lo emasculó cortándole los genitales con una hoz gigantesca(en
griego drépanon.) Los genitales de Urano fecundaron el mar, de cuya espuma salió la
diosa Afrodita.
YOCASTA
Princesa y reina tebana. Su destino estuvo fatalmente vinculado al de su hijo Edipo. Ella
es la primera en darse cuenta de que Edipo, su actual marido y padre de sus hijos, era
también al mismo tiempo hijo suyo, y más aún, que Edipo es el asesino de su propio
padre, Layo. Intenta ayudarle en su tragedia, pero al no conseguir nada, decide
suicidarse en el interior del palacio de Tebas.

Los requisitos de la iniciación

La educación del cuerpo físico
El cuerpo físico es el sustento material de todo el cuerpo humano en su conjunto, y su base se
halla en la alimentación. El vientre es el crisol en donde se producen todos los fenómenos que
permiten la subsistencia del ser humano, y sus acciones y reacciones repercuten en todas las
demás funciones orgánicas. No es preciso citar aquí, la experiencia nos lo enseña a menudo, la
somnolencia y el sopor que nos invaden después de una comida excesiva, la pesadez
subsiguiente a un banquete excesivamente libado.
Por ello, no es sorprendente que una de las condiciones básicas que exija la magia en el mago
sea una adecuada y equilibrada alimentación. Una alimentación que, si se quiere que arroje
todas sus cualidades al resto del cuerpo, no ha de ser excesiva, pero tampoco puede pecar por
defecto. La alimentación del mago (y esto es fundamental) ha de ser equilibrada en grado
sumo, a fin de que se mantenga siempre un statu quo entre la parte física e intelectual: tan
perjudicial es un exceso de intelectualidad (que abocará indefectiblemente en desórdenes
nerviosos) como su defecto (con sus inevitables secuelas de torpor y atontamiento físico). La
alimentación ideal del mago es, por ello, el vegetalismo: un vegetalismo moderado, que, sin
embargo, deberá hacerse más riguroso en los períodos inmediatamente anteriores a la
realización de cualquier acto mágico, como veremos más adelante.
Sin embargo, no basta con mantener simplemente el equilibrio. Es preciso acostumbrar
también a los centros del cuerpo físico (y de retrueque a los de los otros cuerpos, con los que,
no hay que olvidarlo nunca, está íntimamente ligado, con lo que siempre las acciones de uno
repercuten en los otros dos) a un entrenamiento vital dosificado y progresivo, a una serie de
estímulos cuidadosamente elegidos que logren el que, a la larga, los centros de este cuerpo se
habitúen a reaccionar de la forma apetecida a la menor solicitud... que estén siempre alerta.
Esto se logra mediante el uso adecuado y periódico de excitantes materiales, cuidadosamente
escogidos. Entre todos ellos, cuya lista completa sería interminable, destacaremos como los
más importantes el alcohol, el café, el té, y las drogas como el haxix (o haschis), el opio o la
morfina.
De todos ellos es inútil hablar detenidamente, puesto que sus efectos son ya lo suficientemente
conocidos. Sin embargo, sí vale la pena hacer algunas especificaciones: el alcohol, por ejemplo,
tomado dosificadamente, es un excitante rápido, poco profundo y de poca duración... pero
cuyo uso no puede repetirse sin una pausa conveniente entre una y otra dosis ya que, en caso de
segunda dosis rápida, los efectos excitantes son menores, disminuyendo proporcionalmente a la
inversa de la cantidad ingerida hasta terminar, en caso de persistencia, con la embriaguez. El
café es uno de los excitantes más duraderos y poderoso que se conocen actualmente, siendo su
principal centro de influencia el de la sensibilidad. El té puede considerarse, dentro de los
excitantes naturales, en un término medio entre el alcohol y el café, siendo sus efectos más
débiles que los de este último, pero también más prolongados que el primero. Las drogas,
finalmente, no actúan exactamente como excitantes, vía corporal, de las capacidades
intelectuales, como los anteriores, sino sencillamente como amplificadores de la sensibilidad,
siendo las consecuencias de su reacción más peligrosas que las de los demás excitantes por crear
hábito.
En el uso de todos estos excitantes, naturalmente, todos los magos advierten que el neófito
deberá usar de una extrema cautela y cuidar escrupulosamente de su empleo y de las dosis
adecuadas para la finalidad que persiga... prescindiendo en absoluto si es necesario de las
drogas hasta que esté lo suficientemente adelantado para conseguir su control.
La educación del cuerpo astral
Así como el mantenimiento del cuerpo físico está centrado en el vientre, en donde se producen
las transformaciones que nos procurarán todos los elementos que repondrán las energías
gastadas en nuestra constante actividad, el mantenimiento del cuerpo astral, ubicado en el
pecho, se produce a través de los pulmones, por medio del aire que respiramos.
Así pues, el que desee dedicarse a la Magia deberá preocuparse de educar convenientemente no
sólo el cuerpo físico (a través de una adecuada alimentación y un ponderado uso de los
excitantes), sino también y preferentemente el cuerpo astral. Esto último se logra mediante un
adecuado régimen respiratorio. Es sabido, de todo el mundo, que una respiración afanosa y
rápida actúa como excitante de los centros nerviosos, mientras que una respiración suave y
pausada los relaja. Estas variaciones son reflejadas también por el corazón, ya que ambos
órganos -corazón y pulmones- van estrechamente enlazados, sincronizados en sus funciones, de
modo que el ritmo de la respiración se extiende a todo el cuerpo y se refleja en él, afectándolo
en mayor o menor grado, activando o retardando su actividad general. La respiración, con ello,
se convierte en una de las actividades más importantes del cuerpo humano, como lo
demuestran entre otras cosas el que todas las técnicas yoga de autoperfeccionamiento, den
precisamente a la respiración una importancia vital.
Porque el aire, para el cuerpo astral, es el equivalente a los alimentos para el cuerpo físico. Un
buen dominio y un control absoluto de la respiración mantendrán al futuro mago siempre en
condiciones de adecuar su actividad corporal a lo que necesite realizar, "programando" así sus
necesidades de toda índole, tanto las físicas como las astrales, de modo que compensen sus
necesidades intelectivas... manteniendo con ello un perfecto y constante equilibrio.
Y, al igual que los alimentos materiales, este alimento "astral" posee también sus excitantes,
cuyo uso conveniente dará al mago la posibilidad de acrecentar su poder astral. Los excitantes
del aire como alimento astral son los perfumes y las sustancias volátiles como el éter y el
cloroformo, de clara acción sobre los órganos sensitivos humanos.
Hacer ahora aquí una lista de los perfumes que actúan como excitantes del cuerpo astral
humano sería demasiado laborioso y extenso. Citemos solamente algunos, como puede ser el
almizcle, cuya acción es equiparable al alcohol con respecto al cuerpo físico; el incienso, que es
un poderoso excitante intelectual; y principalmente el humo de tabaco, cuya acción principal es
instintiva. Todos ellos, empleados en los momentos y medidas convenientes, producen los
efectos excitantes requeridos de ellos; empleados en demasía, producen efectos tan perniciosos
como los de los excitantes materiales: el éter, y, principalmente, el cloroformo, por ejemplo
(que en el plano astral sustituyen al alcohol en el plano físico), tienen los mismos efectos que
éste, si bien su "borrachera", que va acompañada de una completa insensibilidad, es casi
instantánea, mientras que la del alcohol es lenta y progresiva.
La educación del cuerpo espiritual.
Pero el futuro mago no solamente ha de aprender a mantener una "dieta" (si es válida la
palabra) que le permita desarrollar al máximo sus aptitudes físicas y astrales, sino que debe
supeditar todo esto -tanto su cuerpo físico como el astral- a su psique, a su voluntad... a su
cuerpo espiritual. El futuro mago ha de aprender a saber dominarse por completo. Por ello, ha
de seguir desde un principio una serie de normas que le ayudarán a mantener este dominio de
su cuerpo volitivo sobre sus demás cuerpos: ha de aprender a "gustar" de toda clase de
alimentos, aunque no sean demasiado agradables para su paladar; ha de acostumbrar su olfato a
todos los olores; no sentir repugnancia ante el tacto de ninguna sustancia, por fría,
desagradable o viscosa que sea; ha de escuchar toda clase de música, no solamente la que le
plazca a su oído; ha de recrear su vista con las cosas hermosas, pero también habituarla a las
cosas desagradables... habituar todos sus sentidos, en fin, a todo lo que nos rodea, y habituar
también con ello a la voluntad a no reaccionar desagradablemente ante ninguno de ellos, por
repugnante que pueda parecerle.
Puesto que, así como la comida es el alimento de nuestro cuerpo físico, y el aire que respiramos
el de nuestro cuerpo astral, las sensaciones que recogen nuestros sentidos y son transmitidas a
nuestro cerebro constituyen nuestro alimento espiritual, nuestro alimento psíquico. Y es preciso
saber dominar, dosificar y seleccionar este alimento que llega a nuestro intelecto, para hacer uso
de él en la forma más conveniente a las necesidades del momento... lo cual sólo puede
conseguirse a través y tras una larga práctica y un cuidado proceso de habituación.
Claro que este alimento, como los anteriores, tiene también sus excitantes. Los excitantes del
alimento intelectual son todas las cosas que despiertan en nuestra mente unos sentimientos más
intensos de lo habitual. Nuestros sentidos -y las sensaciones que estos sentidos transmiten a
nuestro cerebro- son susceptibles de modificaciones y perfeccionamientos, como lo demuestra
el hecho de que la pérdida de uno de estos sentidos agudice extraordinariamente a los demás.
Los excitantes de los sentidos, bien dosificados, pueden ayudar a un extraordinario desarrollo
psíquico del cerebro: la música (que actúa en una forma triple y simultánea sobre el cuerpo
físico -instrumentos de madera- astral -instrumentos de metal- y espiritual o psíquico
-instrumentos de cuerda); la poesía; la pintura; la escultura; todas las artes, en fin, a través de
las cuales el hombre podrá hallar siempre una elevación espiritual.

Los requisitos de la iniciación
Pero esto aún no es suficiente. Además de la educación completa de sus tres cuerpos, el futuro
mago debe saber sujetar en todo momento estos tres cuerpos al completo dominio de su
voluntad, encaminándolos desde un principio a lo que más tarde serán sus principales
obligaciones mágicas. Papús, a este respecto, y refiriéndose a esta, podríamos llamar,
"educación práctica" (ya que va encaminada a la posterior consecución del acto mágico), define
las tareas iniciatorias del futuro mago de la siguiente manera: "la educación de la mirada y el
uso de los espejos, la educación de la palabra, preludio del estudio de las fórmulas, la
educación del gesto, que una vez fijado dará origen a los pantáculos, y por último la educación
de la marcha y el trazado del círculo mágico, serán objeto de nuestras investigaciones".
¿Y bastará ya con esto? No... aún no. El neófito deberá seguir aún perseverando en todos los
dominios. Lo expresado hasta ahora no es más que una parte de todos los requisitos; no es un
fin en sí mismo, es tan sólo un medio, uno entre los muchos caminos. El neófito deberá buscar,
en estas prácticas, los senderos que le conduzcan a la perfección máxima que puedes alcanzar
en este plano. Porque ésta, la perfección, el autodominio total del cuerpo, es la finalidad última
a la que van encaminados todos estos procesos... en los cuales, hay que hacerlo notar aquí,
pueden hallarse los mismos principios que en las modernas (aunque seculares) doctrinas
orientales de autoperfección, puesto que todas estas doctrinas no son, en realidad, más que
formas orientales de la misma Magia occidental. Sólo cuando el mago haya logrado esta
autoperfección en un grado suficiente podrá dedicarse, entonces sí, a la práctica de la Magia,
sabiendo que podrá llegar alguna vez a conseguir sus propósitos.
¿Los conseguirá realmente? Bien, esto ya es otro asunto... porque, pese a todo, el éxito o el
fracaso no depende únicamente de las aptitudes del mago en sí. La naturaleza, aquí, también
entra en juego... y de una forma mucho más directa de lo que pudiera parecer a simple vista.
La intervención de la naturaleza
Esta afirmación de que no son suficientes las aptitudes personales del mago para practicar la
Magia tal vez decepcionará a algunos entusiastas que veían ya el camino expedito tras una más
o menos intensa preparación corporal y espiritual. Vamos a aclararnos. El factor mago es el
factor más importante de todo acto mágico, y si falla él falla todo. Pero sin embargo no es el
factor único. La naturaleza interviene también.
Volvamos un momento a la Cábala y a la ley de las correspondencias. Hemos dicho que el
Universo estaba formado por tres planos o "mundos", que tenían su correspondencia en el
hombre, en los tres planos o "cuerpos" humanos. Estos tres planos del Universo son el físico,
el celeste o astral y el espiritual: el físico es la naturaleza, el astral es el cielo, y el espiritual es el
ser Supremo de luz. Estos tres principios se corresponden a los tres principios humanos
(material, astral y espiritual), y sus acciones y reacciones afectan por simpatía a todo el
conjunto.
Como también afectan al hombre... del Macrocosmos y Microcosmos. El ser humano, dice
Papús, se halla envuelto en una red de fuerzas tal, que todos sus esfuerzos resultarán estériles si
no sabe aprovechar el instante propicio para poner su voluntad en movimiento. No se trata
pues tan sólo de cómo hacerlo, sino de cuándo. La prueba de esta necesidad de la
"oportunidad" la tenemos en el hecho de que incluso los brujos y hechiceros de las aldeas más
perdidas o de las civilizaciones más primitivas no efectúan sus exorcismos y sus maleficios más
que en determinadas condiciones, en las que saben que sus actos obtendrán los resultados
apetecidos, porque, dicen, entonces es cuando las condiciones son "favorables" o las fuerzas
"propicias".
Ser "propicias" o "favorables": he aquí la frase clave. Todo lo que está arriba está abajo, dice la
Cábala. El hombre es un ser cósmico, está ligado al cosmos. ¿Qué tiene de extraño pues que se
sienta influido por los astros que le rodean? "El fluido astral -dice Papús- que circula en los
seres y en las cosas terrenas, pasa por sucesivos estados de condensación y de disolución, y
dichos estados dependen, según el esoterismo, de la posición que tengan entonces los cuerpos
celestes."
Entramos pues de lleno en los terrenos de la astrología. Pero no se trata aún de la astrología
que todos conocemos, la que predice nuestro futuro leyendo en los astros, sino de otra
astrología más básica, más elemental: La "astrología mágica" como podríamos llamarla. La
astrología que ha de tener muy en cuenta todo mago, independientemente de la astrología
general, ya que de ella depende el éxito o el fracaso de sus operaciones.
Todo gira alrededor del acto mágico
Así, teniendo en cuenta todo esto, y tras largos años de preparación, estudio y práctica, el
neófito en la Magia podrá considerarse ya un iniciado. Entonces, al fin, podrá entrar a formar
parte de la legión de los magos. Sus primeras experiencias, naturalmente, serán tímidas. Sufrirá
muchos fracasos. La realización del acto mágico, su éxito, no es fácil. Pero el verdadero mago
perseverará, no se desanimará, y continuará ensayando hasta lograr conseguir lo que persigue.
El acto mágico: todo gira a su alrededor. Cuatro, hemos dicho, son sus fines primordiales: la
videncia, la proyección del cuerpo astral, la evocación de las fuerzas astrales y la acción sobre
un tercero.
Dentro de estas cuatro finalidades básicas, sin embargo, existen multitud de variantes. Y cada
acto mágico tiene su ritual concreto, en cuyo secreto, el secreto de estos rituales, está el secreto
de toda la Magia. Por eso se mantienen ocultos.
Los requisitos del acto mágico
La realización del acto mágico requiere del mago unas condiciones anímicas especiales, que no
pueden obtenerse sin una preparación. Las fuerzas a desarrollar durante la experimentación
serán grandes, y el mago debe aprovisionar energías y vitalidad para el gran momento.
¿Cómo? Los requisitos son varios. En primer lugar existe la alimentación. El régimen
alimenticio general del mago debe extremarse al acercarse el momento del acto mágico. Nueve
días antes de la operación, nos dicen los manuales, el mago deberá someterse a un estricto
régimen vegetariano, que se reducirá exclusivamente a pan, legumbres cocidas y agua durante
los tres últimos días. Durante los cuarenta días anteriores al acto mágico, igualmente, el mago
deberá mantener una castidad absoluta (ésta si es una castidad con sentido). Y cada mañana,
durante los días anteriores al acto, el mago deberá tomar un baño de agua consagrada... que, en
el último día, y según algunos autores, deberá cambiarse por una ducha, ya que ésta activa y
predispone, mientras que el baño más bien ablanda y relaja.
Estos son los principales requisitos previos. Tras ellos, nuestro mago está ya en disposición de
iniciar sus experiencias...
El acto mágico
Y llegamos así al momento culminante de la vida del mago: la realización del acto mágico. Nos
adentramos en lo más hondo del ritual de la Alta Magia... en aquellos pormenores que
permanecen más ocultos por el velo del misterio.
¿Qué ocurre en el acto mágico? ¿Cuáles son las finalidades que persigue el mago, cuáles son los
medios a través de los cuales opera, cuáles son sus recursos y cuáles sus consecuencias?
Ya hemos dicho que las finalidades del acto mágico son esencialmente cuatro: la videncia, la
salida del cuerpo astral, la evocación de las fuerzas astrales y la acción sobre un tercero. Cada
una de estas finalidades tendré, por supuesto, su ritual particular, y el mago deberá adecuar
estrictamente sus acciones mágicas al fin que desee perseguir.
Pero también, si lo desea, el mago puede, simplemente, experimentar. En realidad, es
recomendable que el mago incipiente, el recién iniciado, se limite únicamente, en sus primeros
contactos con el aún desconocido mundo de la magia, a la experimentación pura, a
los ensayos podríamos llamarle, dejando para más adelante, para cuando posea una mayor
seguridad y dominio sobre sí mismo y lo que lo rodea, los caminos más aventurados de la
magia encaminada a fines concretos, ahondando más y más en estos caminos, según el mismo
vea sus propios éxitos y progresivas capacidades.
De todos modos, los cuatro fines primordiales del acto mágico -por encima de la
experimentación pura y simple, que no tiene mayor cualidad que la de ensayo- siguen estando
ahí, frente a nosotros. Son caminos curiosos y dignos de ser examinados. Vamos, pues, a
adentrarnos en ellos.
La videncia.
Para sus experimentos de videncia, el mago necesita de un instrumento imprescindible:
el espejo mágico.
Los espejos mágicos, nos dicen los manuales, son como ventanas que dan al plano astral.
Forman, dentro del instrumental del mago, uno de los útiles más apreciados, hasta tal punto
que algunos autores los colocan incluso dentro del instrumental general del mago, cosa que
nosotros no hemos hecho por considerarlos, pese a todo, como un instrumento dedicado única
y exclusivamente a un fin determinado, y no un instrumento de uso general. El espejo mágico
es usado únicamente por el mago para sus experimentos de videncia, siendo su utilidad en los
demás casos prácticamente nula.
¿Cómo funciona el espejo mágico con relación al plano astral? Uno de los mejores divulgadores
franceses de los fenómenos mágicos nos ofrece, al respecto, una interesantísima analogía.
Supongamos, nos dice, que en el tabique que separa a dos habitaciones contiguas hacemos un
pequeño agujero. Nosotros, estando situados en una de las dos habitaciones, desearíamos ver lo
que ocurre en la habitación contigua, pero mientras permanezcamos en el centro de la estancia
lo único que veremos será una pared, con un pequeño agujero en el centro.
Pero ¿y si nos acercamos lo suficiente a este agujero? Observaremos entonces que nuestra
habitación, la pared incluso, desaparecen, y el pequeño orificio se transforma, para nuestros
ojos, en un amplio ventanal que nos permite ver todo lo que ocurre en la otra habitación. El
milagro se ha cumplido.
Salvando las naturales distancias, podríamos decir que los espejos mágicos actúan del mismo
modo. El tipo de "espejo" más conocido es indudablemente la bola de cristal..., si bien su uso y
su abuso por parte de falsos magos y adivinos de salón ha hecho que haya sido desacreditada en
muchas partes. Los espejos mágicos pueden ser de muchas clases: cristalinos, metálicos, incluso
de grafito; deben ser en general ovales, ligeramente cóncavos... aunque se aceptan multitud de
variantes. La misión de estos espejos frente al experimentador es, sencillamente, la de actuar
como órganos de condensación de la luz astral, la cual es luego controlada por el operador.
Esto, por supuesto, requiere una gran concentración por parte del mago, máxime cuando éste
desee proyectar su visión a través del pasado o del futuro. No basta con mirar atentamente el
espejo para que instantáneamente aparezcan allí las visiones que se deseen evocar: es precisa una
intensa preparación y una adecuación extrema para conseguir los efectos deseados. Como dice
muy bien Papús, los experimentos mágicos, aún los más ínfimos, exigen una gran tensión de
espíritu, una calma absoluta y, sobre todo, una persuasión profunda de las dificultades que
presenta la empresa acometida. Solamente a través de un adiestramiento prolongado y
progresivo puede una persona habituarse a la videncia a través de los espejos mágicos. Las
personas que, sentadas tras su bola de cristal iluminada, ven sin gran dificultad todo lo que su
cliente les pide, son en su mayor parte meros charlatanes.
La salida del cuerpo astral.
Si la videncia necesita únicamente de una gran concentración, la salida en cuerpo astral
necesita, al mismo tiempo, de un gran dominio sobre sí mismo y de una intensa preparación. Y
también de un gran valor... puesto que esta experiencia puede resultar sumamente peligrosa.
Para realizar este tipo de experiencias, el mago deberá permanecer siempre dentro del círculo
mágico de protección. En primer lugar, deberá purificarse en la forma habitual y realizar todos
los requisitos rituales previstos para ellas.
Después, podrá intentar la prueba. Una vez dentro del círculo, se tenderá en el suelo, en
posición norte-sur, con la cabeza hacia el norte. En esta posición intentará una relajación total
y absoluta de todos sus miembros, es decir, intentará una "enervación" tan total como sea
posible en su cuerpo.
Tras lo cual intentará, simplemente, elevarse por encima de su cuerpo. (en el tema de los viajes
astrales, encontrarán una técnica para posibilitar la salida del cuerpo astral).
Esto es difícil, pero tras una larga preparación y práctica es posible. Las primeras veces, el
neófito sentirá una especie de sensación desagradable en el momento en que desee terminar la
operación: esto es señal de éxito. Y este éxito podrá comprobarse cuando, tras un cierto tiempo
de entrenamiento, el operador intente, una vez fuera de su cuerpo, controlarse y dirigirse. El
método a seguir será como el que se efectúa con relación al cuerpo físico... y se verá que sirve
también con el cuerpo astral. Así, el mago aprenderá a moverse en cuerpo astral por el espacio...
Y más tarde, si sigue con sus experiencias, podrá aprender también a moverse astralmente
dentro de otro plano: el temporal. No se tratará aquí de un fenómeno de videncia, sino de una
verdadera exteriorización. El mago estará presenteen los lugares que visite, con lo que las
nociones de distancia y tiempo habrán desaparecido para él. La práctica continua y progresiva
de esta experiencia darán al mago un dominio absoluto sobre su cuerpo astral, convirtiéndole
en dueño de un elemento inapreciable: un mundo sin distancias, sin tiempo, pero tan real como
el que esta usted viviendo en estos momentos, a través del cual podrá ejercer todo su poder.
Pero cuidado: estos ensayos pueden ser también peligrosos. El mago deberá tener buen cuidado
en protegerse mediante el círculo y los pantáculos, ya que solamente ellos podrán garantizarle,
al final de su excursión, el regreso a su cuerpo. Cualquier fallo, cualquier imprevisión, podría
traer desagradables sorpresas: la de no volver a encontrar el cuerpo abandonado o, aún peor, la
de encontrar este cuerpo ocupado por otro ser astral, por un espíritu indeseable, dando lugar
así a una verdadera posesión corporal, tal y como entiende la Iglesia. ¿Ha ocurrido esto ya
alguna vez? Indudablemente sí, aunque, a este respecto, la Magia se muestre hermética...
La evocación de las fuerzas astrales
Pero el mago no debe contentarse únicamente con experimentar en sí mismo. Como dueño de
lo que le rodea, debe aprender también a dominarlo, a someterlo a su voluntad. Este es el
verdadero fin de la Magia.
Nos referimos, al hablar de todo ello, a las fuerzas astrales, a lo que hemos llamado los
"elementales"... a los espíritus que pueblan el plano astral. Entran aquí pues tanto los espíritus
buenos como los malignos, los espíritus a los que tradicionalmente llamaríamos ángeles y
demonios.
Dentro de este apartado pues forma parte también la demonología, con toda su secuela de
magia negra y pactos con el demonio (tema pactos y posesiones). Ahora nos interesa
únicamente hablar en líneas generales, ya que estamos hablando de la Alta Magia en general.
La evocación de las fuerzas astrales es uno de los actos mágico que necesita de un mayor
dominio personal por parte del mago, ya que no se trata solamente de provocar fuerzas sino de
dominarlas y luchar contra ellas. Muchas veces las fuerzas astrales, los "elementales", no
querrán doblegarse a nuestros deseos: es entonces cuando el mago deberá mostrar toda su
preparación y todo su poder... o sucumbir. No hay otra alternativa.
La evocación de las fuerzas astrales es el acto mágico que necesita, también, de una mayor
protección. El lugar donde se realice, incluso si se trata de un ocultum permanente, deberá ser
purificado a cada nueva operación. El círculo mágico, máxima protección contra las fuerzas
astrales, deberá ser trazado muy cuidadosamente, ya que cualquier error o imperfección puede
ser fatal. Si el círculo esta mal trazado, el mago lo notará inmediatamente a través de una
extraña y desapacible sensación: no debe entonces dudar ni un segundo; con la espada (todo
mago tiene una) trazará unos rápidos círculos a su alrededor, hendiendo el aire en torno suyo.
Notará inmediatamente unos débiles destellos en la extremidad de la espada... las fuerzas
astrales rechazadas. Sabrá, entonces, que ha vencido al peligro.
La espada y el bastón serán, en este acto, los principales elementos de acción del mago.
Mediante el bastón, y tras recitar el ritual de invocación, el mago atraerá hacia sí a las fuerzas
astrales, que mantendrá fuera del círculo de protección. Este acto entraña un peligro grande, ya
que si los elementales logran introducirse en el círculo protector pueden adueñarse parcial o
totalmente del mago, vampirizarlo, por así decirlo... de cuyos fenómenos hablaremos en otro
tema que titularemos el vampirismo.
Luego, una vez llamados los espíritus astrales y mantenidos a distancia suficiente, el mago
deberá aprender también a enviarlos de nuevo a su lugar de origen, rechazándolos con la espada
y con la fórmula de abjuración; sólo entonces renacerá la seguridad en torno suyo.
Hemos hablado hasta ahora, al citar la evocación de las fuerzas astrales, únicamente de su
llamada, de su mantenimiento bajo control y de su despido. Esta es la base de la evocación, lo
primero que debe aprender a dominar el mago. Más tarde, cuando su dominio y su control
sobre las fuerzas astrales sea absoluto, podrá intentar el dar otro paso hacia delante,
dominando a los elementales y obligándoles a servirle según sus deseos...
La acción sobre un tercero.
Entramos, en esta última finalidad concreta del acto mágico, en el dominio de los hechizos y
maleficios. Se trata, aquí, de uno de los actos más divulgados de la Magia, por ser una de las
finalidades mágicas que desde más antiguo se ha usado. Es, también, uno de los fines que se
presta a un mayor número de interpretaciones erróneas, ya que al hablar de él se roza siempre
este límite del que tanto debemos huir, el que separa a la Magia de la charlatanería.
Es preciso, por lo tanto, hablar con cuidado de él, separando de una forma bien clara todos
los elementos que entran en su constitución. Por eso y por falta de espacio es por lo cual
vamos a dejar este tema virgen para solo el disfrute de los ya iniciados.




LOS FUNDAMENTOS DE LA ALTA MAGIA

LOS FUNDAMENTOS DE LA ALTA MAGIA
Entramos, a partir de este momento, en la magia como fenómeno. Pero cuidado: vamos a
hablar ahora de la verdadera Magia, de lo que se ha venido en llamar Alta Magia para
distinguirla de la otra, de la Baja Magia, esta última más conocida del público en general
porque es la formada por los curanderos, echadores de cartas, hechiceros y brujos... los que
buscan su lucro a través de ella.
Ahora vamos a hablar exclusivamente de la Magia en el más alto sentido de la palabra. Por eso,
nuestras afirmaciones tal vez sorprendan a muchos: ciertamente, vamos a establecer unas
nociones y a sentar unas bases que son muy poco conocidas por el público en general. Porque,
ya lo hemos dicho anteriormente (tema La Magia) la verdadera Magia es una doctrina
esotérica, oculta... y de ahí precisamente su otro nombre de ocultismo.
Los fundamentos de la Alta Magia.
La Alta Magia se fundamenta en la acción del hombre (el mago) sobre un plano superior, al
que nos hemos referido ya al hablar de los Reinos de la Magia: el plano astral. Como hemos
dicho ya en aquella ocasión, el acto mágico busca sus efectos actuando sobre este plano astral,
el cual, a través de la ley de las correspondencias, actúa como intermediario para conseguir el
fin material o espiritual propuesto.
El fin material o espiritual propuesto. ¿Cuáles son los fines que persigue realmente el mago a
través de su acto mágico? Si consultamos cualquier grimorio, encontraremos allí multitud de
fines, la mayor parte de ellos mucho más próximos a nosotros de lo que parecería en una
ciencia tan elevada: conseguir el engorde del ganado, el amor de una mujer, la fama y el
dinero... para todos estos fines, nos dicen los grimorios, hay formulas precisas, establecidas y
cualificadas, de muy seguro efecto, que basta recitar al pie de la letra para obtener
automáticamente los fines solicitados.
Desgraciadamente, la cosa no es tan sencilla como esto; de otro modo, la Magia sería un arte
tan asequible que podría llevarlo a cabo cualquier hijo de vecino. La mayoría de los grimorios
y demás libros de fórmulas mágicas (aun sin tener en cuenta el hecho de que la mayor parte de
los grimorios que han llegado a nuestras manos son copias y recopias, adulteraciones y hasta
falsificaciones de los originales) solamente nos señalan el cascarón vacío de lo que es la Magia,
la cubierta exterior formada por una serie de fórmulas que, en sí mismas, no significan nada.
Porque no todo es posible para la Magia, no todo es asequible. Hay, incluso para ella, cosas
que escapan por completo a su alcance.
Entonces, ¿la magia no es omnipotente? Quien piense en la posibilidad de una omnipotencia
de la Magia demuestra poseer una maravillosa ingenuidad. La Magia, ciertamente, es capaz de
hacer muchas cosas... pero existen siempre unos límites. Pedir a la Magia que convierta a un
elefante en una pulga, por ejemplo, es algo tan absurdo como pretender conseguir el amor de
una mujer recitando simplemente, a la luz de la luna, una "fórmula mágica" convenientemente
preparada, delante de un amuleto hecho con la lana de unas medias que haya llevado en alguna
ocasión la mujer amada. No, los fines del verdadero mago son mucho más concretos... y
mucho más reales.
Unos fines que podríamos resumir, sustancialmente, en cuatro: la videncia, la proyección del
cuerpo astral, la evocación de los entes astrales y, finalmente, la acción -a través del plano
astral- sobre un tercero.
Veamos un poco más detenidamente el alcance de cada una de estas cuatro finalidades, aunque
todas se definan ya suficientemente por sí mismas. La videncia - que ha sido en
parte capturada, si se nos permite la expresión, por la parapsicología- es la cualidad, obtenida a
través del acto mágico, que le permitirá al mago ver lo que ocurre en otras partes - lo cual
dentro de todo es relativamente fácil para la Magia- o lo que ocurre en el pasado y en el
futuro... lo cual es ya un poco más difícil.
La proyección del cuerpo astral (es decir, el abandono momentáneo y voluntario, por parte del
mago, de su cuerpo físico para entrar dentro del plano astral) es ya más difícil de conseguir... y
mucho más peligroso también, ya que desencadena una serie de fuerzas que muchas veces
pueden quedar fuera del control del mago, y lo sumergen en un mundo completamente
distinto e inhabitual para él.
La evocación de las fuerzas astrales (dentro de la cual hemos de incluir, aunque equivocado en
sus teorías, al espiritismo), permite al mago entrar en contacto con las fuerzas astrales,
llamadas también "los elementales" (entre otros) y usarlas incluso como mediadoras para sus
otros fines.
La acción sobre un tercero, finalmente, es la base sobre la que se asientan todos los maleficios
-aunque sus alcances puedan ser muy otros-, y su finalidad es actuar sobre otras personas o
grupos de personas... a través siempre, claro está, del plano astral, medio eterno a través del
cual se mueve (y empleamos la palabra mover en un sentido evidentemente figurado) toda la
acción del mago.
Estos son pues, en pocas palabras, los resultados que busca el practicante de Alta Magia al
realizar sus actos mágicos. Sin embargo, como ya hemos dicho varias veces en otras ocasiones,
estas finalidades no son, en suma, más que otro medio del que se vale el experimentador para
conseguir una nueva finalidad, superior y última, que es siempre el resultado final de la Magia:
la autoperfección del propio operador...
TeofrastoBombast von Hohenheim, más conocido como Paracelso. fue uno de los más
grandes magos conocidos, y sus trabajos alquímicos son tan conocidos como sus avances en
medicina, en la que fue un precursor del magnetismo animal y uno de los maestros en que
Mesmer basó su doctrina, así como uno de los primeros estudiosos de lo que después sería la
homeopatía.
Entramos, a partir de este momento, en la magia como fenómeno. Pero cuidado: vamos a
hablar ahora de la verdadera Magia, de lo que se ha venido en llamar Alta Magia para
distinguirla de la otra, de la Baja Magia, esta última más conocida del público en general
porque es la formada por los curanderos, echadores de cartas, hechiceros y brujos... los que
buscan su lucro a través de ella.
Ahora vamos a hablar exclusivamente de la Magia en el más alto sentido de la palabra. Por eso,
nuestras afirmaciones tal vez sorprendan a muchos: ciertamente, vamos a establecer unas
nociones y a sentar unas bases que son muy poco conocidas por el público en general. Porque,
ya lo hemos dicho anteriormente (tema La Magia) la verdadera Magia es una doctrina
esotérica, oculta... y de ahí precisamente su otro nombre de ocultismo.
CorneliusAgrippa de Nettesheim, doctor en derecho y medicina, participante en el Concilio
de Pisa, historiador oficial de Carlos V, fue uno de los principales propagadores de la Cábala, a
través de la cual, según sus palabras, es posible "comunicarse con las fuerzas del plano superior
para dominar a las del plano inferior"
El acto mágico.
La base en que se sustenta toda la Magia es el acto mágico. Y, al llegar al acto mágico,
tropezamos con una de las ceremonias más esotéricas que existen... ya que el real acto mágico
debe ser realizado individualmente, en la soledad. Ningún curioso, ninguna clase de público, ha
asistido jamás a una verdadera ceremonia mágica: un mago no puede hacer un espectáculo de su
ritual, ya que entonces su fracaso sería absoluto... puesto que el acto mágico exige una profunda
concentración.
Es por eso por lo que los rituales mágicos apenas son conocidos, y todos los conocidos no son
verdaderos rituales mágicos. Ya que, si bien el mago puede trabajar en algunas ocasiones y
siempre que lo crea necesario con la colaboración de un auxiliar o médium, es desaconsejable el
que varios magos trabajen juntos, en colaboración. Pueden, si lo desean, buscar conjuntamente
una misma finalidad, trabajar siguiendo los mismos rituales y con los mismos medios, a la
misma hora del día, bajo idénticas circunstancias... pero no en el mismo sitio. Soledad,
aislamiento: estas son las características básicas que requiere el acto mágico.
Así pues, y dentro de lo que nos permiten los conocimientos que de él poseemos, es decir,
dentro de lo que de él ha trascendido al público, vamos a hablar del acto mágico. Pero, para
hacerlo, deberemos referirnos primero a su principal y único protagonista: el mago. Él es la
base de todo acto y todo ritual mágico, sacerdote, sujeto, y objeto a la vez.
Surge con ello la pregunta inicial: ¿puede cualquiera ser el oficiante de una ceremonia mágica,
con sólo conocer y seguir el ritual? ¿Puede cualquiera, en otras palabras, ser mago?Cornelius Agrippa de Nettesheim, doctor en derecho y medicina, participante en el Concilio
de Pisa, historiador oficial de Carlos V, fue uno de los principales propagadores de la Cábala, a
través de la cual, según sus palabras, es posible "comunicarse con las fuerzas del plano superior
para dominar a las del plano inferior"
La iniciación.
La respuesta es rápida y tajante: no. La negativa se halla ya en una de las condiciones básicas
de la Magia: la necesidad de una iniciación. Iniciación que aquí, al hablar del acto mágico,
debemos entender en el sentido de preparación. Cualquier persona no puede ser mago... a
menos que sea antes preparada e iniciada. Porque, para poder actuar mágicamente sobre las
fuerzas de la naturaleza, el hombre ha de ser antes lo suficientemente dueño de si mismo
como para saber dominarse y sobreponerse a su propio cuerpo. Esto muy pocas personas
saben hacerlo, a menos que se dediquen a una larga preparación. Como dice Eliphas Levi, "el
mago debe ser impasible, sobrio, desinteresado, impenetrable e inaccesible a toda especie de
prejuicio o de terror. No debe tener defectos corporales, y debe estar a prueba de
contradicciones y aflicciones. La primera y más importante de todas las obras mágicas es la
de llegar a esta rara superioridad".
El hombre, pues, debe prepararse desde mucho tiempo atrás para la Magia. Y debe hacerlo
en cuerpo y mente. No es demasiado difícil: es solamente cuestión de buscar un método. Si
existe una gimnasia para moldear y perfeccionar el cuerpo, cabe preguntarse, ¿por qué no ha
de existir una gimnasia que nos sirva para moldear y perfeccionar el espíritu?
Para adquirir el poder mágico, dice Eliphas Levi, hacen falta dos cosas: desprender de la
voluntad todo servilismo, y ejercer un dominio absoluto sobre ella. Es por eso que, en la
iniciación del mago, entran en gran escala las disciplinas de la educación mental y
psicológica. "El mago enamorado -dice Levi-, glotón, colérico, perezoso, son
monstruosidades imposibles. El mago piensa y quiere; no ama nada con deseo; no rechaza
nada con pasión: la palabra pasión representa un estado pasivo, y el mago siempre está activo
y siempre victorioso. Lo más difícil en la Alta Magia es llegar a esta realización. Así, cuando
el mago se ha creado a sí mismo, ha cumplido la gran obra, por lo menos en su instrumento
y en su causa."
Pero la iniciación, así, es larga y dura. En realidad, todas las iniciaciones son largas y duras.
Desde los más remotos tiempos, las sectas iniciáticas han pedido mucho a sus adeptos:
sacrificios, esfuerzos, valor. Pitágoras pedía a sus discípulos que se condenaran a un riguroso
silencio de muchos años. Es tan preciso cuidar el cuerpo como la mente.
Mejor dicho, es preciso cuidar a los tres cuerpos. Porque, para la Magia, el hombre tiene tres
cuerpos: el cuerpo físico, el cuerpo astral y el cuerpo espiritual.
Joseph Balsamo-Bacconieri, más conocido, por el nombre de su madrina, como el Conde de
Cagliostro. Mago, profeta, vidente, sus extraordinarias y misteriosas dotes le llevaron a
numerosas dificultades, que terminaron con su condena de por vida en el Castillo de León.
Los tres cuerpos de la Cábala.
La Cábala es la base de toda la Alta Magia actual. Según la Cábala, el Universo se descompone
en tres planos o "mundos": el físico, el celeste o astral, y el espiritual. Siguiendo la ley de las
correspondencias, el Universo y el Hombre (el Macrocosmos y el Microcosmos), dentro de sus
mundos respectivos, son correspondientes entre sí punto por punto; en consecuencia, el
hombre estará también compuesto por tres partes o "cuerpos": un cuerpo físico, un cuerpo
astral y un cuerpo espiritual. El cuerpo astral actúa, aquí como una especie de plano medio,
como un intermediario entre el cuerpo físico y el espiritual: se trata del medio o trampolín
utilizado por el mago para catapultarse hacia sus fines, ya sean espirituales o materiales. Es,
esencialmente, el medio mágico.
Esta división cabalística del cuerpo humano en otros tres "cuerpos" parece ir en contra de lo
que nos enseña la fisiología... aunque sólo aparentemente. La "fisiología mágica" (es decir, la
que acepta y sigue el mago) nos presenta una división del cuerpo humano en sus tres partes,
vista desde el punto de vista fisiológico, completamente exacta y definida. Para el mago, el
cuerpo humano tiene también, fisiológicamente, tres segmentos: tres departamentos, tres
modalidades podríamos decir, cada una de ellas abocada a una función específica. En la parte
inferior tenemos el vientre o abdomen, a través del cual se realizan todas las funciones
corporales de la alimentación material del cuerpo, por lo que los magos le dan el nombre de
"fábrica de la materia". Ascendiendo en el cuerpo, encontramos un segundo departamento: el
pecho o tórax, a través del cual se realizan las funciones de la respiración y de la circulación
sanguínea, que son las que mantienen la energía del cuerpo; la magia llama a esta parte la
"fábrica de la vitalidad". Finalmente, en la parte superior, se halla la cabeza, que a través del
cerebro regula todas las funciones del cuerpo, y constituye el eje de la inteligencia volitiva; el
ocultismo le da el nombre de "fábrica de la fuerza nerviosa".
Estas tres partes o "fábricas" constituyen los equivalentes orgánicos de los tres "cuerpos" del
cuerpo humano. El vientre corresponde, como fábrica de la materia, al cuerpo físico; el pecho,
como fábrica de la vitalidad, se correlaciona con el cuerpo astral; la cabeza, finalmente, como
fábrica de la fuerza nerviosa y de la inteligencia, es el equivalente al cuerpo espiritual.
Esta división del cuerpo humano en tres partes tiene suma importancia para la Magia. La
finalidad que busca el mago con sus ceremonias es actuar, a través de su poder especial, sobre la
naturaleza. Para ello deberá utilizar, en primer lugar, la mente. Pero la mente está sujeta al
cuerpo, y el lazo de unión entre mente y cuerpo es el sistema nervioso. Y el sistema nervioso
depende en gran parte de la circulación sanguínea, la cual, a su vez, depende de la naturaleza,
calidad y cantidad de los alimentos que ingerimos. Los tres cuerpos, pues, están íntimamente
ligados entre sí, y el futuro mago debe tener buen cuidado en educar y cuidar todos ellos a fin
de conseguir una perfecta coordinación, subordinada a su voluntad. El mago debe ser, en todo
momento, dueño absoluto de sus tres cuerpos, de sus tres entidades. El hombre común no lo es
nunca. Muchas veces hemos sentido, ante una circunstancia poco usual, diversas
manifestaciones incontroladas: una desasosegada sensación en el vientre, una opresión en el
pecho, una tirantez en cabeza. Algunos de los tres cuerpos, o dos de ellos, o los tres a la vez,
reaccionaban por su cuenta ante las circunstancias, estaban fuera de control.
Esto es algo que el mago nunca debe permitir que ocurra. Los métodos para educar estos
cuerpos son pues uno de los objetivos primordiales de toda iniciación mágica... y también de
toda la vida posterior del mago, ya que en realidad la iniciación no termina nunca, y la
"profesión de mago" no es más que un constante autoperfeccionamiento que no se acaba
nunca en la vida terrenal.