domingo, 25 de junio de 2017

Bienvenidos a Trabajos de Alta Magia



Bienvenidos a Trabajos de Alta Magia
Atlhanta y Sibila Magas y  Maestras en la Alta Magia Sagrada
Salomonica  Sumeria y Suprema
Maes en santo en Nacion - Umbanda - Kimbanda y
Palo
nos en contramos  bajo la direccion y guia del padrino su
jerarquia es de Oba Ori Ate (Rey Guia de Cabezas),
Babalosha (Padre de santo),
Olúwo Omo Odun : Simon,Awo Ni Orunmila ogbe
Di.Sacerdote de Ifa.(Poesedor de los sagrados
tambores Bata o Aña), Tata Nsulu (Sacerdote
supremo de la regla de palo monte), Omo Osain
(Jurado y conocedor de los secretos de osain).

Archimago y Maestre en la Alta Magia Antigua Sumeria sagrada y Suprema.

Todos
los integrantes contamos con prestigio, facultades,
conocimientos y experiencia para realizar las
ceremonias o consagraciones necesarias en la
practica de esta religion
Vivimos esta religión desde lo más profundo del corazón
y nos importan de verdad los problemas de las
personas que vienen a nosotros
Si quieres consultar tu situación en particular a través de la videncia taror
 Buzios o los Cocos, hacer preguntas concretas
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miércoles, 29 de junio de 2016

El ritual planetario

El ritual planetario
Para invocar a los ángeles planetarios
para pedir su energía y conseguir algo que se desea, se determina primero cual de los ángeles planetarios rige el deseo de la persona. El ritual se lleva a cabo en el día regido por el ángel, en una de las horas regida por su planeta según la tabla que les di anteriormente. Estas horas son la una de la mañana, las ocho de la mañana, las tres de la tarde y las diez la noche del día escogido. La persona lleva cabo la purificación indicada anteriormente por 24 horas. Visualiza un circulo de luz alrededor, que se extiende de Este a Este de la habitación, rocía un poco de agua de sal alrededor del circulo para purificarlo de influencias negativas y pasa un poco del incienso del ángel, moviéndose siempre de derecha a izquierda según las manillas del reloj, para establecer el flujo de las energías síquicas que se mueven de forma solar.En el punto Este debe colocarse una vela amarilla, en el Sur una vela roja, en el Oeste una vela azul, y en el Norte una vela verde. Como símbolos de los cuatro elementos, que son aire, fuego, agua y tierra. Esto es importante porque todo lo que existe esta basado en estos cuatro elementos y ayuda en la manifestación de lo que se desea.La persona que lleva a cabo el ritual debe estar vestida de blanco o del color del ángel pararse sobre un paño del color del ángel sobre ese paño debe colocar algunos de los atributos del ángel, como algunas de sus plantas, su metal y piedras que le corresponden. Esto ayuda a establecer un eslabón con el consciente que reconoce el significado de los atributos como perteneciéndoles a ese ángel, haciendo mas fácil la comunicación con este.También sobre el paño debe colorarse una pequeña copa de vino dulce y un anicito dulce o bizcochito. Cuando esta todo listo, la persona se para frente al Este y dice lo siguiente:En el nombre del Gran Arquitecto del Universo, por quienes ambos hemos sido creados, te invoco en paz y amor, Gran Arcángel.Aquí se pronuncia el nombre del ángel que rige lo que se desea, para que esto que deseo (mencionarlo que se desea) y que tu riges, sea realizado en el mundo material, de forma positiva y natural, para mi mayor provecho y sin peligro alguno para mí o para nadie.Esto se repite luego en el punto Sur y el Este y se dice:Que este pan que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con prosperidad y alegría en el mundo material.Cuando se regresa de nuevo al Este, se repiten las palabras de nuevo y se come el pan con reverencia y gratitud, visualizando mientras se come que lo que se ha pedido ya esta realizado. Luego se levanta la copa de vino y se le reza de la misma manera en los cuatro puntos cardinales y se dice:Que este vino que te ofrezco ayude a manifestar lo que te pido con prosperidad y alegría en el mundo material.Cuando se regresa al Este, se repiten las palabras y se toma el vino con igual reverencia y gratitud, de nuevo visualizando lo que se desea como si ya lo hubieran recibido.Luego se recogen todos los atributos, se envuelven en el paño y se meten debajo del colchón de la cama o en un sitio que sea visible a diario a la persona, pero que nadie mas pueda tocar.Antes de salir del círculo, se dan las gracias a Dios y al ángel en los cuatro puntos cardinales y se visualiza como este desaparece dejando en su lugar una gran paz en el ambiente. Las velas se apagan y se tiran.Este ritual es de gran eficacia y si se hace con fe y determinación, lo que se pide se alcanza al poco tiempo y de una forma tan natural, que les va a hacer pensar que no fue el ritual lo que lo logró sino un proceso enteramente natural. Esto se debe a que todo lo que se visualice y se consigue a través del inconsciente es un acto muy natural que establece relaciones armoniosas con las leyes cósmicas, a través de las cuales lo que se pide es realizado.La música durante el ritual ayuda a la concentración y a llevar a la persona a un estado más elevado y místico. Por esto se sugiere escuchar música etérea, que sea vivificante y a la vez excelsa, durante esta invocación. La música de la Nueva Era es ideal para este tipo de ritual, de las cuales hay muchas y muy bellas en el mercado. Es importante que recuerden que durante toda invocación o ritual a los ángeles, la Luna debe estar creciente; es decir, entre Luna Nueva y Luna Llena.Esto se debe a que durante la Luna Creciente hay mas energías positivas a nuestro alrededor, las cuales son beneficiosas para el resultado eventual del ritual, mientras que la Luna Menguante, al perder luz, crea energías negativas a nuestro alrededor que son conductivas a retrasos y a resultados negativos en todo ritual.

Ritual para saber el nombre del Ángel Guardián
Debido a que el ángel es una entidad cósmica de gran poder es aconsejable prepararse mental y físicamente antes de contactarlo. Esto no es superstición sino lógica. Toda energía que proviene del inconsciente debe ser lo mas pura posible para poder ser utilizada de forma efectiva. Por esto se recomienda abstenerse de comer carnes, de tener relaciones sexuales y de usar sustancias adictivas como drogas, tabaco, alcohol o cafeína durante 24 horas antes de todo ritual. Bañarse y vestirse de blanco es también aconsejable ya que el color blanco es símbolo de la luz, donde esta encerrado todo el espectro solar. Quemar incienso, especialmente incienso y mirra, ayuda en la concentración, como lo es la música suave y etérea.Para averiguar el nombre del Ángel Guardián de una persona se lleva a cabo la purificación arriba indicada y se abre un libro al azar que puede ser una Biblia o un diccionario. La persona debe enfrentar el Este, que es donde sale el Sol y que simboliza las fuerzas positivas y creativas del universo, y se concentra en lo que desea antes de abrir el libro con los ojos cerrados. Colocar el dedo índice sobre la página derecha y apuntar en un papel sin rayas la primera letra de la palabra que esta directamente debajo del dedo.Esto se hace tres, cuatro o cinco veces, dependiendo de la intuición de la persona. Es decir, esta debe decidir si va a abrir el libro tres, cuatro o cinco veces. Si decide abrir el libro tres veces, va a apuntar tres letras; si decide abrir el libro cuatro veces, va a apuntar cuatro letras; y si decide abrir el libro cinco veces, va a apuntar cinco letras.La mayor parte de las letras que apunte, ya sean tres, cuatro o cinco, van a ser consonantes, ya que existen mas consonantes que vocales en el alfabeto.Si escribe solo consonantes, procede entonces a colocar cualquiera de las cinco vocales, a, e, i, o, u, en el orden que su intuición le indique, entre medio de las consonantes. Si escribe una combinación de vocales y consonantes, coloca las vocales donde se necesiten. Luego que esto se ha hecho, se le añade el final "el " o "on" al nombre que han construido, ya que la mayor parte de los nombres de los ángeles tiene esta terminación, como Miguel, Rafael, Gabriel, Sandalfón o Metratón. Por ejemplo, si las letras que se apuntan son H R M, se le pueden añadir dos A y una I para componer el nombre: HARAMIEL. Ese es pues el nombre del Ángel Guardián de esa persona. Por otra parte, si las letras que se apuntaron son DGALU, se le añade una sola vocal, como la I, para hacer el nombre DIGALUEL. Si escogen cuatro letras como A T R Z. se le puede añadir una I y la terminación ON, para formar el nombre ATRIZON, o el terminar EL para formar ATRIZEL. Esto es algo que la persona misma decide, guiada por su intuición y su propio Ángel Guardián que le revela de esta manera su nombre. Una vez que se sabe el nombre, se da gracias a Dios y a sus ángeles y se termina el ritual. Ya la persona sabe como llamar a su Ángel Guardián en cualquier momento que lo necesite.

Ritual para invocar a los ángeles planetarios.
Los ángeles planetarios rigen, de acuerdo a la tradición Angelical, los siete planetas de la antigüedad entre los cuales estaban incluidos el Sol y la Luna, ya que Neptuno, Urano y Plutón no fueron descubiertos hasta siglos mas tarde. Estos ángeles son los Siete Príncipes que están frente al Trono de Dios y se identifican con las siete estrellas creadas por Dios al comienzo de la Creación.Cada ángel rige ciertos intereses humanos y tiene ciertos atributos que se le han adjudicado desde hace muchos siglos, como planetas, colores, números, metales, días, inciensos, piedras, y muchas cosas más.1. Miguel. Rige el domingo, el Sol, la abundancia, el dinero, la iluminación espiritual, el poder mental, todos los jefes o ejecutivos, el poder y el crecimiento; el color amarillo o dorado; el número es 0; el árbol de pino y el roble; los inciensos son, el copal, la vainilla, la canela y heliotropo; las plantas son el laurel, el muerdago, la manzanilla y la flor de girasol o crisantemo amarillo; las piedras son el peridoto, el sardonyx, el rubí, el diamante, la citrina, el ojo de tigre, el ámbar y el topacio. El elemento es el fuego, el metal es el oro y el signo es leo.2. Gabriel. Rige el lunes, la Luna, las aguas, la intuición, los sueños, las mujeres, los viajes cortos, los cambios. El color es el violeta o el plateado; el número es el 9; el árbol es la palma de coco y el sauce llorón. Los inciensos son el alcanfor, el lirio de Florencia, ylang-ylang, el galbanum, el jazmín y el eucalipto; las plantas son todos los lirios blancos o púrpuras, las calabazas y los melones, las habichuelas y el boniato; las piedras son la piedra de la Luna, el berilio y la alejandrita. El elemento es el agua. El metal es la plata. El signo es Cáncer.3. Camael. Rige el martes, el planeta Marte, la energía, la guerra, las dificultades, las personas contrarias, la ira, la destrucción, la cirugía, el magnetismo, la fuerza de voluntad; el color es el rojo; el número es el 5; el árbol son la caoba y el higo; los inciensos son la asafétida, la sangre de dragón, el tabaco en polvo, la menta, la mostaza en polvo y el comino; Las plantas son todas las espinosas, como el cacto, además del dante de león, Juan conquistador, jengibre y bambú. Las piedras son el rubí, el granate, la piedra de la sangre, el rodocrosito y la ágata roja. Elemento tierra; metal hierro, nickel, acero y polvo imán. Los signos son Aries y Escorpión.4. Rafael. Rige el miércoles, el planeta Mercurio, las enfermedades, los negocios, los papeles, los libros, los contratos, los juicios, los viajes, la compra y venta, los vecinos, la literatura. El color es naranja; el número es el 8; el árbol es el de almendro y de magnolia; los inciensos son el anís, la goma arábiga, el sándalo, la lavándola y el estoraque; las plantas son la mejorana, los helechos, la ruda, la mandrágora, y el perejil; las piedras son el ópalo de fuego, la cornelia y el agate. El elemento es el Aire. El metal es el azogue y el aluminio. Los signos son Géminis y Virgo.5. Zadkiel. Rige el jueves, el planeta Júpiter, la abundancia, la prosperidad, el triunfo, los viajes largos, las visiones, la expansión, la generosidad, los bancos, los prestamos y el juego; el color es azul eléctrico; el número es 4; las plantas son el árbol de roble, el cedro y el pino; inciensos son el tabonuco, los clavos, la zarzaparrilla y el hisopo; las plantas son la salvia y la mejorana; las piedras son el zafiro, el azurito, el sodalito, el lapislázuli, la amatista, la turquesa, el labradorito, la aguamarina, la piedra de rayo y los meteoritos. El elemento es el Fuego. El metal es el estaño y el zinc. El signo es Sagitario.6. Anael. Rige el viernes, el planeta Venus, el amor, el matrimonio, las artes, la música, los placeres, la gente joven, la belleza, el lujo, el placer, la alegría, los bailes y las reuniones sociales; el color es el verde esmeralda; el número es 7; las plantas son el árbol de manzana, de pera, de cereza, de naranja y de limón; los inciensos son benjuí, o valeriana, o sándalo, o canela, o lavándula o estoraque; las plantas son la verbena, el mirto, las rosas rojas, el tulipán y los hibiscos; las piedras son la esmeralda, el ópalo, la malaquita, el jade, el cuarzo rosa, el rodocrosito, la crisocola, la amazonita y la piedra de pavo real. El elemento es el Aire. El metal es el cobre y bronce. Los signos son Tauro y Libra.7. Casiel. Rige el sábado, el planeta Saturno, los ancianos, las herencias, la agricultura, los bienes raíces, las deudas, las propiedades, la muerte y los testamentos; el color negro o azul merino; el número 3; las plantas son el árbol de ciprés y el álamo; los inciensos mirra, pacholí y acacia; las plantas son la violeta, la verdolaga, la belladona, y los lirios blancos; las piedras son el onyx, el obsidio, la hematita, el azabache. El elemento es la Tierra. El metal es el plomo. El signo es Capricornio.Es importante notar que estas correspondencias y atributos les son adjudicados a los ángeles en la magia planetaria. Según la astrología los ángeles que rigen a los signos zodiacales varían en algunos casos. El signo de Escorpión, por ejemplo, lo rige Azrael en la astrología; a Piscis lo rige Asariel; y a Acuario lo rige Uriel. Según la Cábala y el Árbol de la Vida, los ángeles Miguel y Rafael intercambian sus regencias y Miguel es asociado con la esfera de Mercurio mientras que Rafael es asociado con la esfera del sol. Rafael es conocido como el ángel que se para en el medio del Sol y como el médico divino. Miguel, por otra parte, es el ángel de Leo, que es regido por el Sol. Es por eso que estos dos ángeles se invocan juntos en rituales de magia solar muy elevada. Las diferencias entre los atributos otorgados a los ángeles en la magia planetaria y la magia cabalística no debe confundir al practicante, ya que este debe utilizar los atributos de cada sistema, ya sea el planetario o el cabalístico, según el ritual que indique.

Ritual del Ángel Guardián
Este ritual es mas bien una meditación durante la cual se trata de establecer contacto con el ángel guardián. Como siempre la persona se purifica por 24 horas. Luego se viste de blanco y se sienta en el piso frente al Este con las piernas cruzadas en posición yoga. A su alrededor coloca cuatro cuarzos blancos de punta en forma de cruz, uno al frente, uno detrás, y uno a cada lado, los cuales ha limpiado de antemano, poniéndolos en agua de sal de mar por 24 horas, luego enjuagándolos y colocándolos al sol por seis horas para re energizarlos. Estos cuarzos no se programan para que estén libres y puedan canalizar energías sin restricción alguna. Al frente de la persona debe haber un vaso o copa de agua de manantial. Detrás de la copa se pone una vela corta blanca encendida. Enseguida se respira profundamente por la nariz, se aguanta la respiración contando hasta 6 y se exhale por la boca. Esta respiración, que se conoce en yoga como pranayama, se repite seis veces para relajar el cuerpo y prepararlo para la meditación. Después de las pranayamas, se visualiza un rayo de luz que sale del cuarzo que esta al frente, el cual se extiende hasta el cuarzo que esta a la derecha y de ahí pasa al cuarzo que esta detrás y de éste al que está a la izquierda, terminando por fin en el frente de nuevo. Esto forma un círculo de luz brillante que pasa a través de los cuatro cuarzos. Luego se deja la mente en blanco y se mira a la llama de la vela a través de la copa de agua, contando hacia atrás en voz alta del diez al uno. Esto pone a la persona en estado alfa, que es el estado de trance leve que se usa para contactar a las energías del inconsciente. De inmediato se cierran los ojos y se visualiza la llama de la vela sobre el entrecejo. Tan pronto se visualiza la llama se comienza a invocar al ángel, cuyo nombre ya se ha averiguado. El nombre del ángel se pronuncia en voz alta siete veces lentamente con los ojos cerrados. Según va repitiendo el nombre del ángel, la persona va a sentir que su conciencia se va elevando por encima de su cuerpo hasta quedar unas pulgadas sobre este. Esta es una sensación de levitación aparente que no afecta el cuerpo en si, sino a la mente del individuo. Cuando termina de repetir el nombre del ángel, si ha hecho la meditación de forma concentrada, la persona va a sentir la presencia del ángel como una gran fuente de luz y amor que la rodea y permea su esencia llenándola de una paz y una felicidad indescriptible. En este estado de éxtasis, va a recibir uno o más mensajes del ángel los cuales llegan a su mente como si una voz interior le estuviera hablando. Esto se conoce como la conversación con el Ángel Guardián. La persona en estos momentos puede hacerle preguntas a su ángel, quien las va a contestar la energía del ángel permanece solo por unos momentos con la persona y luego se va a ir dopando poco a poco. Cuando el ángel se va, la persona siente que va descendiendo de nuevo a su cuerpo. Cuando esto sucede, cuenta de nuevo, pero esta vez del uno al diez. Al llegar al diez, abre los ojos y el ritual ha terminado.Puede entonces apagar la vela y recoger los cuarzos, visualizando que el círculo de luz se desvanece. Los cuarzos se guardan para usarlos de nuevo en rituales similares. El agua se puede tomar ya que esta llena de grandes energías positivas. Este es un ritual evocativo muy sencillo pero muy poderoso, el cual deja la persona en un estado de paz muy grande que dura a veces por muchos días. Es recomendable tener un cuaderno a la mano para escribir cualquier mensaje que se reciba del ángel durante el ritual.


Para ayudar a otra persona a distancia
Antes de tratar de invocar a un ángel para ayudar a otra persona, es importante recordar que todo ser humano tiene libre albedrío y que no nos esta permitido involucrarnos en su vida para tratar de cambiarla sin su permiso. Se puede enviar energía Angelical a alguien que esta enfermo, que tiene problemas graves o que esta pasando por una crisis severa para que esta energía le ayude a trascender esa enfermedad o crisis por si mismo. Pero no se debe usar energía Angelical para que esta persona haga algo que nosotros creemos que debe hacer o queremos que haga y que la persona no haría por si misma, ya que esto es infringir en su derecho de libertad de acción.Una vez que estén seguros de que su intención es la de ayudar y no de obligar a una persona, pueden llevar a cabo el ritual Angelical para enviar energías a esta.Este ritual requiere una foto reciente de la persona. La foto se coloca sobre un espejo redondo colocado a su vez sobre un paño de seda o de satén blanco. Se escoge uno de los siete ángeles regentes planetarios, dependiendo del problema de la persona. Por ejemplo, si la persona esta enferma se puede utilizar a Miguel, regente del Sol en el sistema planetario, el cual es el origen de la vida y fuente de la salud, o a Rafael que es el ángel que sana, conocido como el medico divino.Si el ángel que se escoge es Rafael, se rodea la foto con ocho velas color naranja, ya que el número ocho y el color naranja son atributos planetarios de Mercurio y de Rafael. Si se escoge a Miguel, se usan seis velas amarillas porque este es el color asociado con el Sol y el seis es su número cabalístico. Sobre la foto se coloca una de las piedras asociadas con ese ángel para ayudar a establecer contacto con él. Se cierran los ojos y se visualiza a la persona sana y llena de alegría. Tan pronto se visualiza a la persona, se repite el nombre del ángel varias veces, dependiendo de su número. Si es Miguel se pronuncia su nombre seis veces; si es Rafael, ocho veces. Esto ayuda a canalizar la energía del ángel hacia esa persona. De inmediato se abren los ojos y se visualiza un rayo de luz que procede del ángel hasta la piedra que esta sobre la foto, cuya energía penetra a través de la imagen de la persona hasta el espejo que se use para enviar la energía a ésta. Este ritual se debe llevar a cabo en el día asociado con el ángel, a la una o a las ocho de la mañana, a las tres de la tarde a las diez de la noche, que son las horas angelicales de cada día. Este ritual ayuda grandemente a la persona y se puede repetir varias veces para multiplicar sus energías y esta pueda resolver su problema por si misma. Si deciden repetir el ritual, recuerden que solo lo pueden hacer una vez por semana, ya que solo puede ser hecho en el día regido por ese ángel. Es recomendable dejar la foto sobre el espejo con la piedra encima mientras la persona resuelve su problema.


Meditación para el planetaCada
día nos enteramos a través de los periódicos, la radio o la televisión de los desastres continuos que azotan a nuestro planeta. Las guerras y luchas entre los distintos gobiernos se proliferan alrededor del mundo; los crímenes, las epidemias, los desamparados, las tragedias, los accidentes, y los desastres naturales nos rodean continuamente. Los ángeles son fuentes in agotables de amor y de energía que pueden ayudar a aliviar y a sanar estas condiciones, que son el resultado del desbalance de energías cósmicas a nuestro alrededor.Uno de los rituales mas efectivos y hermosos que se pueden llevar a cabo con la ayuda le los ángeles es el que se hace para enviar energías positivas a la Tierra.Este ritual requiere un globo terrestre o un mapa del mundo, el cual se coloca en el suelo; sobre un paño blanco. Alrededor del globo del mapa se encienden siete velas en los colores de los ángeles planetarios: amarilla por Miguel; violeta por Gabriel; roja por Camael; naranja por Rafael; azul eléctrico por zadkiel; verde por Anael; y azul oscuro por Casiel. El ritual se lleva a cabo durante siete días, empezando en domingo.La persona se purifica como antes les he explicado y se viste de blanco.Tome entre sus manos un cuarzo blanco de punta fina el cual ha sido limpiado según instrucciones previas y se sienta frente al Este. Lleve a cabo seis pranayamas ya descritas y proceda a quemar un poco del incienso Miguel que rige el domingo. Ahora, encienda la vela amarilla y diga:"Bien amado Arcángel Miguel, regente del domingo, en nombre del Creador del Universo te pido que envíes tus energías celestiales al planeta Tierra que tan necesitado esta de Angelical ayuda".A continuación, visualizar un rayo de luz divina descendiendo del infinito hasta el cuarzo y de este al globo o mapa terrestre, enviándolo con sus destellos deslumbrantes. La visualización se mantiene por varios minutos. Luego se deja que la luz se desvanezca poco a poco. Tan pronto se haya desvanecido todo, se apaga la vela. Se dan las gracias a Miguel por su presencia y se termina el rito.Al día siguiente, lunes, se repite todo nuevo pero se encienden las velas, amarillas por Miguel y violeta por Gabriel y se invoca a Gabriel con las mismas palabras. Se visualiza la luz que baja hasta el cuarzo y de este a la Tierra.El ritual se continúa todos los días de la Semana cada día encendiendo todas las velas anteriores, más la vela del ángel de ese día. Al cual se invoca de la misma manera.El sábado, que es el último día del ritual, se encienden todas las velas y esta vez, se dejan terminar y no se apagan. Este ritual es de gran beneficio para el planeta y si suficientes personas lo llevaran a cabo a menudo, muchas de las desgracias que lo azotan serian evitadas.

Ritual con los ángeles de los cuatro elementos
Este ritual se lleva a cabo al aire libre y se hace para reestablecer contacto con la naturaleza a través de sus cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra. Los ángeles de los cuatro elementos son: Aire: Rafael: Fuego: Miguel; Agua: Gabriel; y Tierra: Uriel.AireEl ritual del aire se hace un día miércoles en lo alto de una colina o montaña donde haya bastante viento. Este ritual se hace con un grupo de tres o más personas para que sea más eficaz, aunque puede ser hecho por una sola persona.Las personas que toman parte en el ritual deben vestir de blanco o naranja. Todo lo que requiere es que todos los participantes ciñan coronas hechas con flores anaranjadas, como crisantemos, claveles o rosas y carguen un pañuelo color naranja y una varita de incienso de sándalo o de lavándula. También se les aconseja cargar consigo una de las piedras regidas por Rafael.Las personas se toman de la mano y forman un círculo. Así unidas den la vuelta al circulo ocho veces llamando en voz alta a Rafael. A la octava vuelta se detienen y encienden las varitas de incienso, las cuales alzan en alto ya que representan el elemento aire.La persona que dirige el ritual dice lo siguiente con voz pausada y las demás repiten sus palabras:Bien amado Rafael, regente del elemento aire, pedimos tu presencia en estos momentos entre nosotros para que el poder de tu sagrado elemento nutra y vivifique nuestros cuerpos y nuestros espíritus en nombre del Creador de Universo.En este momento los pañuelos se alzan hacia arriba y se revoletean para que floten en el viento. Generalmente, si el ritual es hecho con poder y concentración, el viento aumenta de forma muy marcada al hacer esto.Personas que han llevado a cabo este ritual han tenido la experiencia de que el viento ha aumentado de tal forma hasta llegar a tomar fuerzas casi huracanadas.Cuando el viento arrecie, todos se quitan las coronas y deshojan las flores en el aire, diciendo:Bienvenido Rafael, tuya es la corona y tuya es la gloria.Las coronas también se tiran a volar con el viento. Después todos se sientan en el suelo y comparten bizcochos y vino dulce. Este es uno de los rituales más poderosos y vivificante de los que se hacen con los ángeles de los elementos y todos los que participan en él mantienen una gran energía y vitalidad durante el resto de la semana.FuegoEste es un ritual solitario y se hace en tierra plana, donde no haya mucha vegetación. Para esto se requiere una vela de las que no se apagan en el aire, de las que se usan para alejar mosquitos y que se encienden al aire libre.La persona debe vestir de rojo y cargar una de las piedras regidas por Miguel. Se sienta frente al sur, que pertenece al elemento fuego y a Miguel, y enciende la vela, cuya base se entierra en el suelo. Luego realice seis pranayamas, concentre su vista en las llamas de la vela y dice lo siguiente:"Bien amado Miguel, regente del elemento fuego, te invoco en estos momentos para reestablecer contacto contigo y con tu elemento para que este me de las energías necesarias para llevar a cabo mi misión en la Tierra. Te pido esto en amor y paz, en nombre del Creador del universo".En estos momentos, la persona visualiza que entra al centro de la llama hasta que esta la rodea por completo. La visualización debe ser lo suficientemente fuerte para que la persona sienta el calor regenerador del fuego nutriendo todo su organismo, su mente y su espíritu. Una vez dentro de la llama, sentir la presencia del gran arcángel que se acerca y la envuelve con una luz inmensa. Permanecer en este abrazo Angelical por todo el tiempo posible. Luego regresar mentalmente al mundo material, y a la luz de la llama, comerse un panecito dulce o un bizcochito y tomar una copita de vino dulce Durante estos rituales siempre se come y se toma algo para anclar las fuerzas del ángel. Después se apaga la vela en el suelo sin soplarla. Este ritual da una gran energía a la persona y es especialmente recomendado para individuos que se sientan débiles o que estén enfermos.AguaEste ritual se lleva a cabo en la playa, frente al mar. La persona debe vestir de violeta o de plateado y cargar una de las piedras de Gabriel, preferiblemente una piedra de la Luna. De pie frente al Oeste, abrir los brazos y decir estas palabras:"Bien amado Gabriel, regente del elemento del agua, todo ser viviente en la Tierra procede del mar, que es la madre de la vida.Yo te invoco en este momento, en nombre del Creador del Universo, y te pido que me des un poco de tu radiante energía celestial para que mi vida fluya, serena y pacifica, como el mar en calma".Una vez dicho esto, entrar al mar hasta que solo los pies sean bañados por las olas. Abrir los brazos de nuevo y sentir como de las aguas del mar sube hacia ustedes una inmensa luz que inunda todo su ser y los llena de un profundo amor y regocijo. Amar al mar como su madre espiritual y sentir que sus aguas les acarician los pies como un beso maternal. Sentir la presencia Angelical de Gabriel rodearlos de una gran ternura. Generalmente, cuando se hace este ritual, las aguas del mar suben más allá del límite de su marea y por esto no se debe entrar al agua más allá de los tobillos.Este ritual da una gran paz la cual permanece con la persona por largo tiempo. Después salir del mar, se debe comer el bizcochito y tomar la copa de vino, frente a las aguas.TierraEste ritual se lleva a cabo en un bosque o en un sitio donde haya muchos árboles, como un bosque. Es excelente para personas que están deprimidas, nerviosas o débiles. La persona que hace el ritual debe vestir de verde y cargar la piedra verde como un jade o una malaquita, que también le pertenecen a Uriel. Debe llevar consigo una canasta con migajas para los pájaros y nueces para las ardillas. Manzanas y otras frutas deben formar parte de esta ofrenda a la naturaleza y sus criaturas. Una vez en el bosque o parque, se escoge un árbol grande, de tronco ancho, como un roble o un pino, y a sus pies se extiende un pañuelo verde, donde la persona se sienta, con su espalda contra el tronco del árbol.Una vez sentada, se relaja y hace seis pranamas y dice lo siguiente:"Bien amado Uriel, regente del elemento tierra, en nombre del Creador del Universo, te invoco para que viertas sobre mi espíritu atribulado por las pruebas de la vida, tu divina esencia regeneradora, para que según crecen las plantas de la madre Tierra, asi crezca mi espíritu en serenidad, paz, y salud física, mental y espíritual".Cerrar los ojos y visualizar una inmensa luz que desciende del infinito sobre el árbol, y a través del tronco de este hacia el cuerpo de la persona.Sentir la gran energía vivificante y generosa del árbol extenderse por todo su cuerpo, su mente y su espíritu. En breves momentos, sentir la presencia sublime del gran arcángel envolverlos en su manto de amor divino.Permanecer en este abrazo celestial por el mayor tiempo posible. Luego sacar las ofrendas de la canasta y tirarlas a su alrededor sin moverse de su posición debajo del árbol. Ahora diga lo siguiente:"Bien amada Madre Tierra, según yo nutro a tus criaturas, nútreme tu a mí con tu gran amor y compasión. Cura mi cuerpo y mi espíritu y lléname de tus amplias energías cósmicas".Comer el bizcochito y tomar el vino y llevarse el pañuelo y la canasta al terminar el ritual. El resultado de este ritual es una gran estabilidad y paz que ayuda a fortalecer grandemente el sistema nervioso central de la persona.

sábado, 25 de junio de 2016

De la práctica de la Alquimia

- Alquimia -
De la práctica de la Alquimia

DE LA PRACTICA DE LA ALQUIMIA
La corrupción, así como la depuración [de los elementos] se
produce después de la merma, sea de la materia, sea de la
esencia corrupta. Quien esto sabe hacer lo sabe tras
conocimiento adquirido por una razonable percepción. Por tanto,
toma un cuerpo volátil y únelo a otro estable, de la bien conocida
forma que paso a relatarte: ponlos a temperatura moderada,
hasta que el cuerpo estable emerja con la ayuda del volátil.
Antes, pero, debes saber que la emersión se produce a
veces con anterioridad a la depuración, sin que la parte corrupta
esté congelada. Por todo ello te recomiendo que consideres como
una unidad intelectiva de operaciones todos los capítulos de la
primera parte. Así pues, toma un cuerpo volátil unas siete veces
mayor que el cuerpo estable y únelo al estable durante nueve
días bajo el efecto de un fuego mediano, que provoque el cambio
deseado por la naturaleza. Y la vasija donde sea dispuesta la
susodicha materia que sea colocada, para evitar los efectos del
fuego, en agua, al baño maría, pues ello protege, con el calor
medio, las tinturas y mitiga su combustión.
A continuación tomarás dos filtros, uno más fino que el otro
y harás pasar tu materia por el mayor de tal manera que no
separes del cuerpo toda la parte volátil; al contrario, debes colar
el cuerpo inclinando el filtro para que toda la sustancia del cuerpo
disuelto mezclada con plata viva traspase dicho filtro.
Cuidarás también, al inclinar el filtro, de que ni un ápice de
la materia espesa del cuerpo lo traspase, a no ser que sea
colándola cuidadosamente. A continuación toma el filtro fino y
todo aquello colado por el filtro grueso pásalo por el fino hasta
que percibas la diferencia existente entre la materia simple y la
gruesa, que a su vez, pondrás en una vasija redonda de cuello
largo con cinco partes de plata viva. A continuación, recoge
tierra, que habrás extraído de cualquier compuesto, según la
cautela debida que a continuación relatamos.
PROCESO DE LA PRACTICA Y PRIMERA RUEDA DE LA
CORRUPCIÓN
Toma el cuerpo grueso separado del simple y vierte en él un
cuerpo volátil pasado por el filtro, tal como se ha dicho, tanto
como cinco veces, tal como con el estable. A continuación, vierte
el cuerpo volátil en el filtro más fino para separar la tierra, que
dejarás aparte y pon dentro de un mortero hecho de leña, el
fondo del cual sea más plano que cóncavo y no muy profundo, el
cuerpo grueso con su plata viva adherida.
Por tanto, vierte toda la materia girando el mortero, une las
tierras que son totalmente terrestres y repletas de una masa
pesada púrpura y ponlo todo junto con el cuerpo disuelto y
tamizado en la vasija redonda de cuello largo: repite la operación
hasta que en el compuesto no quede más tierra que unir.
A continuación vuelve al filtro fino en que se encuentra el
cuerpo volátil y cuélalo, inclinando a lo largo del filtro, hasta que
surjan sus filones por todo el filtro, por los cuales avanzará la
susodicha plata viva uniformemente, y cuando llegue a su fin el
dicho filtraje, a saber, la depuración, verás un gran poso lleno de
tierra muerta y de plata viva por encima. Recoge la tierra, como
arriba se dijo, y ponla en otra vasija de cristal de cuello largo.
A continuación vuelve al cuerpo grueso y cuélalo, pero no de
un solo impulso, sino sutilmente, inclinándolo sobre el filtro más
grueso y une la masa simple disuelta con la masa volátil,
separando la gruesa. Tras lo cual pasa el cuerpo volátil por el
filtro fino y al comenzar introdúcelo en el cuerpo grueso que
estará bajo el filtro por su peso.
Luego, ponlo junto a la plata viva en la vasija en que se
encuentra la tierra, después mezcla la masa gruesa con la fina y
volátil colada por el filtro fino, pero antes sustrae tanta cantidad
como para que no haya de volátil y fina mas que cinco veces la
cantidad de masa gruesa separada una vez separada la tierra, tal
como dijimos, repitiendo la acción con todas las prescripciones,
hasta que veas aislado aquel mundo de térrea inmundicia de
forma visible por la fuerza de la primera cocción. Conviene repetir
la cocción con las susodichas operaciones, hasta que el cuerpo
grueso resulte fino; y así se completa la primera rueda para la
conservación de las tinturas de todos los elementos.
SOBRE LA CORRUPCIÓN POR LA SEGUNDA RUEDA
A continuación practica una segunda rueda circular sobre el
cuerpo grácil pasado por el filtro fino y en una cocción semejante
a la primera, que es ahora cocción de perfección. Estas son las
cuatro operaciones de que hablan los filósofos: trituración,
absorción, cocción y disolución; las cuales se producen no por
acción humana sino por fuego de manera natural, a no ser que se
separe el cuerpo grueso del fino y la tierra de sus compuestos
para acelerar el proceso. Y ello porque cuando una masa repleta
llena otra de vacía impide que se consiga un proceso perfecto.
Por ello, refinaremos el cuerpo mediante bruñimiento y
separaremos la masa leve de la pesada, resultando la mutación
sin trasgresión del límite de la propia latitud, sino siguiendo las
exigencias que la naturaleza exige, así como el recto orden de la
operación, sea cual sea el orden del cual queramos variar la
naturaleza perfecta.
PUTREFACCIÓN DEL COMPUESTO
Tras lo dicho, pon de complemento en lodo todo el
compuesto disuelto, tras haber puesto el lodo en una vasija
agujereada de tierra en una circunferencia, que sobrepase el
baño y esté el baño totalmente lleno de agua.
A esto se le llama propiamente Horno secreto de los
Filósofos, en el que se esgrime la materia anteriormente dicha, o
sea, la materia disuelta y se mantiene al fuego del modo
susodicho por un espacio de cuarenta días, pues así se cree que
mejor la esencia perfecta podrá separarse de la pútrida y
elevarse en lo alto mediante emersión, que después nos llevará al
fermento perfecto.
SEPARACIÓN DEL AGUA
Tras terminar tal acción recupera el compuesto y de él
separa el agua, que propiamente surge de la tierra escasa y del
aire espeso por destilación en el baño de María, y aplica el fuego
uniformemente hasta que veas como el agua es destilada por
obra de dicho calor. También esto te hacemos saber: que el
humor que es destilado por el calor del baño es agua pura gracias
a la propiedad de su naturaleza fría y de su efecto.
SEPARACIÓN DE SU AIRE
Cuando veas que nada de agua puede ya ser contenida a
través del calor del baño, será ello indicio de que debes separar a
fuego más vivo el aire, que es el vapor más caliente y de mayor
perfección, puesto que contiene una porción del cuerpo estable
unido por la uniformidad de la disolución: por lo cual hay que
dejar que el fuego responda a su punto:
Por tanto, separa el aire mediante el fuego, hecho ejecutado
a través de las cenizas, tal como otrora te enseñé. Aquí
encontrarás el fermento superior tan reputado de las dos
naturalezas de que se compone la virtud media, que está entre la
extrema virtud sólida y la volátil, de las cuales surge
artificialmente la sal.
SEPARACIÓN DEL FUEGO. EXTRACCIÓN DE LOS
ELEMENTOS
Una vez separado el aire hay que separar a continuación el
elemento fuego con las cenizas, tal como el aire, si cabe con algo
más de energía de modo que el agua destilada en el baño se
reponga sobre las heces y se soterre durante tres días, y a
continuación se destile por las cenizas, a fuego constante, hasta
que no quede nada que destilar por aquel calor.
Tras ello hay que poner agua por separado a destilar en el
baño y en este encender tras la destilación del agua un fuego
mas débil con un poco de aire mezclado, que desecarás sobre las
cenizas, recuperando el aire, como te he dicho. [Nota aquí de que
modo tras la inhumación se produce en primer lugar a través de
las cenizas una destilación, mientras en ocasiones otras se realiza
primero a través del baño; pero así sea aquí la destilación para
que pueda el aire extraerse de la tierra por medio del agua; aquel
en si contiene fuego, debes tenerlo presente].
RECTIFICACIÓN DE LOS ELEMENTOS
Así separados los elementos los solidificarás con cuidado,
pues al rectificarlos en una séptima destilación se dividen con
gran presteza. Y cuida, que de los elementos húmedos se
separan las partes que no son de la especie de su composición
(de la cual se separa la tierra, del aire el fuego), pues en el
vientre de los húmedos o propiamente de los acuáticos se hallan
las especies de nuestros espíritus, los cuales a través de la virtud
del fuego se separan del cuerpo y en agua se mezclan: después
se limpian bien y se lavan mediante una fuerte cocción, tal como
se hizo con aquellas que anteriormente te indicamos.
Y llegados hasta aquí estamos preparados para revelarte y
decirte mas cosas para que las recuerdes, con tal de que puedas
percibir el fin de su proceso, porque en los escritos no quiero
explicitar el total del proceso, que es redondo como la manzana,
puesto que en un círculo redondo se contiene todo el sentido del
presente Arte.
INTRODUCCIÓN A LA REDUCCIÓN QUE DEBE HACERSE POR
MEDIO DE LA APLICACIÓN DE UNA SEGUNDA DIGESTIÓN,
POR LA TEÓRICA
Una vez rectificados los elementos, agrega las partes del
cuerpo estable (ora tierra, ora fuego) desmenuzado tras
calcinarlo con un cuerpo volátil húmedo y disuelto. Por ello te
avisamos que observes y recuerdes nuestras doctrinas, que te
ofrecimos en la Teórica: que el azufre no supere la perfección
mayor de la uniformidad que procede de la plata viva y que
recuerdes el principio de tu reducción, que la naturaleza
provocará gracias a la disposición de tu noble intelecto, porque
un humo se alzará de la susodicha tierra, que es la causa primera
de tu congelación. De ello sacarás que hay algunas partes que
son conjuntivas y otras divisivas: las puras conjuntivas son de
esencia pura de la verdad compuesta, pero porque las otras no
son de causa similar, por ello dividimos estas ultimas
añadiéndoles naturalmente las puras.
Y esto lo realiza la Naturaleza de un solo modo: atrayendo
con su propiedad de atracción aquello que es de su misma
esencia, y rehuyendo, vomitándolo con su propiedad expulsiva,
todo aquello que no pertenece a su compuesto. Esta separación
jamás podría realizarse de forma manual, como mucha gente lo
cree, sin la ayuda natural, y del modo debido propiamente
aprehendido con gran perspicacia, puesto que las partes puras y
las impuras, que se consumen con el fuego y se vierten en la
tierra son de tan simple sutilidad, que la separación no puede ser
llevada a cabo si no es con la intervención de la naturaleza, que
acepta en su vientre cuanto es de su misma esencia y rehuye lo
extraño.
Ten por seguro que de esta manera quiere la Naturaleza
arribar a su perfección: así como cuando concibió un cuerpo
estable humo en su vientre lo convirtió en volátil, cuando
posteriormente todo se separa por la causa oscura que mora
oculta, también debe todo volver a asentarse mediante
sublimación.
PRÁCTICA DE LA CONGELACIÓN POR LA VÍA DE LA
REDUCCIÓN
Si entendiste las dichas causas, podrías ahora congelar el
cuerpo según tu deseo, pues aquello que se disuelve, igualmente
se congela si se aplica el proceso contrario. Por tanto, toma el
agua separada y con ella humedece la tierra en una proporción
justa (o sea, ni poco ni mucho) y tras una cocción constante en el
Horno secreto, al punto que la veas congelar, vuelve a repetir la
humectación, la cocción y la congelación, hasta que veas la tierra,
tras pasar por muchos colores, vuelta blanca.
El cálculo de dicha congelación y disolución hecha por medio
de la reducción no lo podemos hacer de otro modo que nos
permita conocer la naturaleza operante sino con la ayuda de
nuestra sensibilidad, por la cual percibimos la proporción
existente entre dos medidas propincuas, la cual relación no se
aparta de su especie y como no se separa de su especie, más
rápidamente se une a su complejo con una más poderosa
conexión, que es cálida y húmeda: por ello se conserva por la
manera segura y conocida de congelarse, y después de disolverse
en consideración a la proporción conocida en tanto y cuanto nos
es posible.
Y pues ruega a Dios, omnipotente gobernador de todo, para
que te ayude a llegar por la medida a la dicha proporción, puesto
que El, que es propincuo, es quien juega un papel mayor en la
operación. Por ello debes comprender que dicha congelación sea
media y no extrema; pues si fuere extrema, la sustancia
congelada del espíritu no permanecería en el cuerpo volátil
húmedo. Si de nuevo y de igual forma la disolución, que es la
operación opuesta a aquella, participase en su extremo, la
producción del proceso de azufre se corrompería en su totalidad,
y de hecho se sumergiría en un abismo de satalia, puesto que se
generaría calor y sequedad por la exposición de la sustancia
húmeda en una medida no adecuada según el Arte de la
Geometría.
Por ello cuida no sea que una sequedad nimia o una nimia
humedad por culpa de una exposición hecha de improviso o una
excesiva administración no corrompan la enseñanza.
La forma de conservar la dicha medida más cercana a la
naturaleza para arribar a la dicha proporción en cuanto es posible
es que dicha cocción debe continuar sobre el compuesto en tanto
en cuanto su disolución haya menester, y en tanto debe
disolverse por imbibición cuanto se exponga a cocción.
De ello daremos ejemplo, para que mejor nos entiendas, en
la graduación por un signo demostrable: se hará una figura de
siete letras considerando en ella las existencias contrarias y
extremas, que son calor, frigidez, sequedad, humedad,
congelación y disolución para que quede evidente en la figura
aquí escrita que he omitido, lo que sea imperfecto e ininteligible
con algunas líneas, hasta que un mejor ejemplar sea hallado,
haya sido puesto por mi o por otro. Y así queda claro como todos
los extremos se transforman por los medios propios de cada uno
en una concordancia como nadie podría creerse ni ningún hombre
puede entender sino es a través de la ciencia de la sensibilidad,
ciencia que no es posible que adquiramos sino es a través de la
inteligencia que nos otorga el espíritu sagrado, del cual una parte
de su propia esencia tenemos en nuestra mente, perfectamente
enlazada con poderosísima ligazón por los instrumentos propios
que nos permitieron entender y sentir la magna nobleza del
tránsito de los medios, puesto que como más se aproximan estos
a su perfección más se alejan de su corrupción.
Posees ya, pues, la ciencia y el noble Arte infalible e insigne,
las medidas nombradas, en ciertos puntos pertene-cientes a la
Geometría, que yo te he dado, si es que te fueron concedidas por
aquel que todo lo da y todo lo sustrae según le plazca.
Por ello piensa si te quiso inspirar, escrutando la forma que
tiene la rueda perteneciente a la propia graduación, porque nunca
hubo hombre ni filósofo que esta regla con tanta amplitud
relatase y sin cautela, tal como nosotros hicimos. Si bien habrás
notado algunos puntos oscuros en nuestras explicaciones, con
todo habrás comprendido la totalidad de acciones y toda la
operación de imbibición a realizar. Incluso compren-derás esto,
que descubrimos en los escritos del profeta Joel respecto a las
medidas de que hablamos y respecto a todas las causas
profundas en los grados precisos de cada forma de la que te
informamos, de manera sucinta pero sin olvido de ningún punto
ni proceso para la concordancia de los contrarios.
El más secreto de todos los puntos del proceso es la manera
de todas las imbibiciones. Escucha pues lo que dice el ínclito
doctor Bonellus: En esta agua se halla el máximo olor, y ten por
cierto que todo el conocimiento de los filósofos se centra en la
imbibición, pues si con agua sabes imbibir también sabrás con
una medida cierta medir, porque es materia de nuestro quehacer
el Agua de los Sabios y el dominio de las operaciones, pues
nuestra agua provoca la disolución y la unión de los cuerpos y
que estos graciosamente se depuren. En el agua se halla todo
nuestro saber y nuestro secreto y el fin deseado.
Por ello, en nombre de la ciencia y con buena voluntad te
dimos el Arte de medir, que extraímos del Arte geométrico, y
para que este acto completes perfectamente te anunciamos: ¡Oh,
medida de todas las imbibiciones, como aplacas los cuerpos! ¡Oh,
medida del agua celeste, sustancial eres para todo el mundo!
¡Oh, medida, como atemperas los cuerpos! ¡Oh, medida, como
los conjuntas! ¡Oh medida, de que modo conjugas el mundo y lo
apartas de la corrupción! ¡Oh, medida, como perpetuas los
cuerpos y transformas en oro todo metal! ¡Oh, medida, como
sabes regir el mundo y conservarlo y haces vivir y morir! Con
medida rige la naturaleza el mundo y todo cuanto por la
naturaleza es compuesto. ¡Oh, medida, como congelas ahora
aquello que disolviste y lo conjuntas! Por ello, afirmo que si no
hubiera medida nunca podría salir provecho de una piedra.
Cuando quisieres, pues, una piedra bendecida, usa de singulares
medios éste mismo, puesto que este medio y todas las
naturalezas de aquellos no son otra cosa sino medidas puras.
SOBRE LA SUBLIMACIÓN DEL AZUFRE Y SU COMPLETA
REDUCCIÓN
Cuando tengas H congelado naturalmente en G y todos los
colores hubieren sido traspasados, coge la masa congelada y
ponla bajo un fondo firme de tierra que resista al fuego poderoso.
Y coloca el fondo en un hornillo sin adherirlo a las paredes del
horno, sin ningún aludel, de modo que penetre en un horno sin
superficie, y así bien enlodado sobre el horno y bien colocado en
el horno. Pon, tras el susodicho fondo de tierra una gran
cucúrbita de vidrio el fondo de la cual esté abierto de manera que
tenga una abertura sin fondo equivalente a la latitud y la
amplitud del fondo de tierra, así como de manera que se adhiera
justa y uniformemente al susodicho fondo de tierra cuando sea a
éste superpuesto, y a la vez que sean ambas vasijas enlodadas y
unidas cubriéndolas con una tapa a través del orificio de la vasija
de vidrio que tiene dos alambiques.
A continuación enciende el fuego de unos carbones alrededor
de la vasija enlodada por la parte superior, hasta que la vasija de
vidrio alcance una temperatura moderada, [creo que esto se hace
para secar el lodo, así como para calentar primero el vidrio para
que la vasija, con el fuego y las llamas que deberán producirse en
el horno, que estará fría cuando reciba por encima aquel fuego,
no se rompa]. Haz después un fuego con llamas en el horno, y en
ello toma precauciones, puesto que has de hacer un fuego tan
poderoso y grande como puedas hacer, porque no habrá
sublimación si no es con un fuego intensísimo, porque está entre
el cuerpo estable y el volátil y ten por cierto que lo que está entre
un cuerpo estable y uno volátil solo se sublimará con un fuego
intensísimo.
Por ello lo más estable siempre quedará en la parte más
baja, no obstante se separe de sus heces, mientras que lo volátil
siempre asciende hacia la parte alta según tendencia promovida
por la correspondencia entre la graduación del fuego y su propia
naturaleza. Separa a continuación la masa que encuentres
sublimada y congelada a ciertos grados sobre D, G, puesto que
esta es propiamente la sustancia de mercurio sublimada en
conservación de su humedad, conviértela en azufre puro no
quemándolo, creado y producido de una sustancia inextinguible.
Esta es la sustancia media, esta es la virtud ponderada, esta es la
forma mesurada de que te hablamos en el capítulo sobre la
materia noble que es la causa de la mayor perfección.
Las heces de naturaleza B y C que encontrares en el fondo,
separadas de D, y que son antinaturales, deséchalas por inútiles,
pues no son sino perturbación y confusión. Hay otros autores que
para mejor simplificar y unir dicha sustancia noble la subliman
una segunda vez: por ello, si quisieres sublimarla, sublímala sin
las heces a un fuego apropiado según las exigencias de sus
propiedades.
FIJACIÓN DEL AGUA Y DEL AIRE
Tras conseguir la sustancia purificada y limpia de mercurio
en una medida perfecta mediante la sublimación, debes
estabilizarla con la operación apropiada a su propiedad, porque
así conviene que ocurra antes que resulte la perfección completa
de todos los cuerpos mutables. Así pues, cuando quieras
estabilizarla, haz esto provocando la exuberancia corporal. Toma
pues una onza de plata pura amalgamada con dos partes de plata
viva depurada por sublimación, lo que llamamos rectificación
[creo que se trata de la destilación por alambique, o el baño en
este con sal y vinagre] y a esta amalgama añádele una décima
parte de azufre sublimado, y ponlo todo en una calabaza con una
parte de su agua y ponlo a hervir al baño maría hasta que esté
congelado.
Finalmente pon sobre las cenizas un fuego progresivamente
vigorizado hasta que se eleve aquello que fuera volátil. Después
deja enfriar la vasija y todo aquello que fuera sublimado, vuélvelo
a colocar sobre las heces que haya nobles y pulcras, junto a la
otra parte de la susodicha agua similar; después cuécelo todo al
baño maría hasta que se congele.
Después ponlo a sublimar sobre las cenizas, como
anteriormente. Y reitera esta operación, ahora la solución media,
y la congelación y después la sublimación, siempre avivando el
fuego hasta que se estabilice del agua al doble de tierra. Porque
debes saber que en cualquier reiteración de la susodicha
congelación en todo momento se estabiliza algo de la sustancia
que mas propicia sea a estabilizarse, porque a dicha materia se
enlaza la causa volátil, que es retenida en la parte baja por tal
propiedad que es que, cuando un cuerpo estable supera a uno de
volátil siempre como por una punzada parece huir: pero
habiéndose contenido la causa estable en sus propios dominios
internos encadenada a la volátil, nunca después podrá querer
colmar lo suyo y si quieres saber la autentica diferencia que hay
discrepante entre la estabilización y la congelación, existe tal
discrepancia porque hay una acción de eterna diferencia, que
otorga el instrumento conque el buen artista empieza el proceso
de manipulación, un fuego correctamente graduado, puesto que
sin el fuego de cenizas no hay posibilidad de estabilización total.
Y si no fuera por éste la materia no sería separada. La
separación se produce por sublimación por parte de la causa
volátil, lo cual abrevia la operación de estabilización. Para que no
te pesare esta separación por una gran demora de tiempo, la cual
resulta inoportuna para esta operación, recuerda que podrías
estabilizar cuanta quisieras de dicha agua, pero nunca resultaría
al final absolutamente estable. Interiormente siempre te darás
cuenta de que la última congelación menos ha ayudado a la
estabilización que la anterior.
Si quieres en I y H estabilizar lo que es azufre, convendría
entonces congelar el cuerpo con un fuego de gran mutación, tal
como el que te describimos en el apartado de la reducción. Y
cuando consiguieras agua congelada en forma mesurada, a
continuación deberías poner a congelar igualmente L sobre K
porque al igual que en I, H se estabiliza a través de K, de igual
forma en I a través de H todo K se congela cuando en una
disolución de H, I fluye hacia K, y de igual forma a través de
estos tres L posteriormente se congela y igual como L se congela,
de igual forma K se estabiliza en tal proporción que más resiste el
fuego que no antes en su congelación. Y cuando L se congela, M
se pone sobre L y así M se congela: L se coestabiliza tras su
congelación y K más poderosamente que L: y en consecuencia
similarmente L se estabiliza, pues M no surge si no es congelado,
y así evoluciona la operación de esta estabilización hasta respecto
a G: por ello puedes en ti mismo sentir como tras la congelación
de L este se estabiliza por las propiedades de cocción e
imbibición. Lo dicho respecto a K puedes aplicarlo a las demás
letras.
Esta estabilización no podría ser hecha solo por asamiento,
sino hubiere un acto de disolución. Y es que a causa de estas
imbibiciones la naturaleza realiza todos sus movimientos sobre la
causa húmeda, de modo que tanto hace a este soportar que
provoca que su elemento húmedo se separe con la ayuda de
nuestro asamiento. Y son la causa inmediata de las
mortificaciones, y resultan de los asamientos las mortificaciones,
que traspasan las verdaderas paradas: y para entender la figura
descrita encontrarás que K es más estable que L y L más que M.
Y asimismo puedes entender el resto claramente, pero encontré
otra práctica después que vi que a veces un cuerpo volátil es tan
sutil que se ve acompañado del estable sino esta bien custodiado,
cuando todo se manipula con el calor de un fuego apropiado.
Así pues, también puede estabilizarse sin el fuego de las
cenizas, pero a cambio de un tiempo más largo y con paciencia,
lo que mejora la operación, puesto que por la congelación de todo
lo sublimado el agua existente en su vientre, provoca la armonía
de su estabilización y es armada por la naturaleza estable para
reducirla frecuentemente a fuego ardiente. Y cuando, por
cualquiera de los dos modos deseados hubieres estabilizado tu
agua, de igual manera estabilizares las dos partes de aire: y
cuando éste estuviese estabilizado y bien incerado, vierte una
parte sobre una milésima (otras cien) de mercurio, o de cualquier
otro elemento que quisieres, y tendrás plata pura mejor que la
del mineral, si quisieres probarla por las razones precedentes por
su propiedad según el curso de la naturaleza. Y observa como la
virtud de multiplicación llega al provocar la exuberancia en la
naturaleza de los medios (sea de los fermentos), pues la
naturaleza del buen medio (sea del azufre) se convierte en una
naturaleza mejor (sea un fermento) por la reiteración de la
disolución y de la congelación.
Considera, pues, las condiciones naturales de los medios, tal
como te ha sido revelado. Asimismo, considera la causa de la
estabilización a través de la contrariedad. Y observa como el
cuerpo estable siempre se retiene más y atrae la naturaleza del
estable más que la del volátil, y se protege contra el fuego. Y así
Geber en la última preparación de la piedra, enseña que tras la
separación o sublimación hay que estabilizar, tras lo cual,
disolver, y finalmente hay que acceder a calcinar aquello que no
puede ser disuelto, porque esta es la ultima preparación. Se
causa así una diferencia entre cuerpo y espíritu, o sea, entre
volátil y estable.
Esta diferencia tiene lugar tanto en el metal, como en el
cuerpo calcinado de cualquier estable, por más que el calcinado
se retenga más que el metal.
Por tanto, hay que hacer una pequeña extensión de estos
dos géneros contrarios para que simultánea-mente las causas
representadas más lucidamente y mejor puedan influir en tu
intelecto: porque la causa de un solo contrario no puede ni
descubrir ni demostrar las otras, sino es en presencia de su
contrario, porque así lo quiere la razón filosófica dada por una
autoridad que así lo afirma: los opuestos enfrentados mas se
dilucidan: y porque recíprocamente se oponen son operaciones
contrarias porque el ultimo termino de la operación consecuente
e inmediata es la volatilidad, y volátil es propiamente la
estabilización. Hagamos pues la concordancia de contrarios a
través de una operación artificial para que de la pluralidad surja
la verdadera unidad a través de la mezcla de la naturaleza
alentando el medio natural: después percibirás la causa, pues
mientras tanto se estabiliza en la tierra. Un cuerpo volátil llega a
ser volátil en ambos correspondientes para un fin concreto,
porque en cuanto espíritu se estabilizará por la recta naturaleza,
en cuanto cuerpo se volverá volátil por su naturaleza, la
volatilidad de la cual se corresponde con la medida de
estabilización del espíritu, y la estabilización del espíritu se
corresponde con la medida de volatilidad de los cuerpos, de tal
manera que todo resulta estable y todo resulta volátil.
Así observas a través de la virtud de las diversas medidas
como los Filósofos hacen a un cuerpo estable más estable de lo
que era cuando existía en su propia naturaleza a través de una
naturaleza volátil que recibe del espíritu. Aquí tienes, pues, la
ciencia de los Filósofos para el descubrimiento de las medidas,
que llegan a conocer por las propias latitudes puntuadas por
exigencia de ciertos puntos provinentes de operaciones contrarias
de estabilidad y volatilidad. Y de este modo conseguimos a partir
de la contrariedad la verdadera concordancia.
FORMAS DE MEZCOLANZAS
La forma de la mixtura que se obtiene tras la primera
mixtura predispone los cuerpos mezclados a recibir la forma del
Elixir, que se obtiene tras una diferenciación especial. Esta forma
específica, de la cual hablamos con la mejor opinión, consta en
parte de la materia hábil de la piedra preparada, así como de
fermento preparado, de agua condensada y de aceite limitado. Y
también resulta en parte de la ultima mixtura por el modo de
producirse la diferenciación especial: pues la tierra, el agua y el
aceite en una sola reducción al mismo tiempo no se mezclan,
porque la sequedad de la tierra no solo mortificaría el aceite, sino
también el humor húmedo y también mortificaría el humor frío y
haría desaparecer en forma de humo el humor cálido o seco. Por
ello, inteligentemente los Filósofos aconsejaron que antes hay
que fijar y condensar el agua reduciendo esta a la categoría del
aceite, que es un cuerpo líquido, y que este, posteriormente, tras
la ultima reducción, hay que sumergirlo en aceite, hasta que este
mismo de manera similar se convierta en el Elixir perfecto.
Tal es la mixtura de la naturaleza, pues es la naturaleza
quien la produce y no el Arte pues ello se produce de un modo
condicionado por el calor común templado según la esencia
natural. Por razón de esta mixtura decían los Filósofos que no es
nuestro magisterio una operación vulgar y mecánica: ciertamente
es una operación de la naturaleza, tal como demuestra la mixtura
natural. Debes saber que por las virtudes de las mixturas
susodichas salió a la luz la causa de los medios de este Arte, a
través de la naturaleza de la cual se acerca al complemento de
las distintas materias por medio de la naturaleza: y no hay otra
causa sino a través de la mixtura, hecha por medio de vapor, de
dos materiales extremos existentes en la producción de una
naturaleza metálica licuable con un movimiento adecuado y
necesario provocado por la excitación de un calor mesurado
según la exigencia de la esencia de la naturaleza virtuosa
metálica. Y son estas dos extremidades, azufre y plata viva, de
los cuales surgen humores y vapores, de quien, por medio de
vapor con una progresiva y continuada manipulación se crean los
metales de nuestro magisterio pasando sucesivamente de uno a
otro de manera natural.
Pues la naturaleza, que por la cualidad de su materia debe
ser perfeccionada, gracias a su gran sapiencia y diligencia
universal, -tal como afirmé en la Filosofía de este Arte-, no pasa
de un extremo a otro sin la intervención de todos sus medios, la
naturaleza de los cuales debes haber apreciado supremamente en
este magisterio, si quisieras hacer una transmutación perfecta de
cuerpos metálicos. Afirmamos, añado, que de mucha ciencia
natural estas falto tu para imbuir del conocimiento de dichos
medios tu intelecto, pues de todos los que se esfuerzan en
convertir la esencia de un metal en esencia de otro no hay
ninguno que no sea filosofo, que son quienes investigaron las
causas, a quien los resultados le sonrían.
CONJUNCIÓN DE LAS TIERRAS DEL SOL Y DE LA LUNA
El maestro Arnau de Vilanova reveló en su Rosario tras otros
filósofos que el oro y la plata se corresponden entre si por el
símbolo de la naturaleza que en ellos es notable, y que hay una
gran participación del uno en el otro en su naturaleza metálica,
tal como el hombre y la mujer en su naturaleza humana.
Recuerda esto en la primera mixtura, que debe ser hecha entre
estos elementos y por la vía de la reducción.
Con ello los Filósofos revelaron esta correspondencia y
afinidad, para evitar la dificultad de la conjunción que el espíritu
debe acometer con el cuerpo: pues si con el cuerpo de plata
quisieres de todas formas provocar la colusión por medio de la
reducción, la naturaleza seria excesivamente lejana en cuanto a
afinidad y en consecuencia seria demasiado difícil la colusión del
cuerpo lunar con el espíritu a causa de la gran sustancia terrestre
evacuada por la disolución de su sustancia corruptible por efecto
del Sol, y demasiado diferida y separada de la naturaleza de la
plata viva. Porque un cuerpo cuanto mas se separa de la
naturaleza de su plata viva, mas tarda en adherirse a ésta, pues
por afectuosa afinidad del medio espiritual, que debe unirse con
el cuerpo en una unidad fija, y sólo por razón de la atractiva
composición se produce la conjunción de la plata viva con el
cuerpo.
Y por ello, que mayor cantidad de plata viva hay en un
compuesto de oro, y por consiguiente menor es la corrupción,
porque toda su materia resulta esencial e incorruptible, los
Filósofos lo pusieron en el lugar de la virtud agente y masculina,
porque mas cercano se adhiere a la naturaleza de la plata viva,
por razón de la masa de plata viva en si misma, pues lleva el
símbolo y la afinidad en concordancia amorosa con su naturaleza
similar, que llamamos plata viva, porque el oro no puede soportar
tan fuerte corrupción que en su sustancia terrestre, que llamamos
Grossities ignis, no haya mas composición de plata viva
incorruptible que de azufre corrupto: pues su azufre es en toda
materia pura esencial con respecto a la sustancia de plata, que es
mas gruesa e impura y menos estable, y por consiguiente mas
corruptible.
Y por esto la plata viva tiene menor adherencia a la
sustancia de plata que a la sustancia de oro, por razón del mayor
contenido natural existente entre la plata y el oro, pues la
sustancia de oro no se mezcla con una mixtura gruesa respecto
del cuerpo lunar: antes bien, seria mas posible una mixtura
mínima, por razón de las partes esenciales menos sutiles, en
tanto en cuanto que el propio oro esta solo, o se sumerge en
conjunto en Mercurio, y en la profundidad de su vértice se
esconde tal el fuego o el calor natural: y por esto se estabiliza el
Mercurio, porque aquél es el que digiere la sustancia de Mercurio,
y se endurece con la ayuda de la templanza recibida de la
sustancia del cuerpo lunar, que es fundamento propio y próximo
del origen de todas las cosas para endurecer el espíritu dispuesto
por el fuego de la naturaleza.
Y por estas razones, para mas rápidamente dar salida y
mejorar la conmixtión, para que la preparación no se perturbe y
para que un elemento reciba de otro la templanza según mayor
semejanza de naturaleza y afinidad, afirmaron los honorables
Filósofos que la plata viva con el Sol y la Luna mas ligeramente
hay que mezclarla, pues la plata viva con plata viva mas
rápidamente se mezcla, pues en un mismo cuerpo mas fácilmente
se incluye el principio de amigabilidad; y a continuación,
inmediatamente con el oro, y después con la plata, pues
óptimamente participan de su naturaleza, tal como se demuestra
en su reducción.
Atiende, además, a este secreto, que el oro mas que
cualquier otro cuerpo se sumerge pesadamente en Mercurio, tal
como ya dije, pues el Mercurio sin medida y libremente acepta
aquello que es de su misma naturaleza pura, porque en ésta
acepta tanta sustracción que se unen inseparablemente: y así de
una mudación rehusa la causa remota.
Comprende por todas las causas ya dichas, que al principio
de tu reducción, que es el principio de la composición de la
piedra, el oro y la plata convergen naturalmente en la
preparación de los principios, o sea, azufre blanco y rúbeo,
mediante agua blanca y rúbea con sus propios fermentos: y así
se lleva a cabo la primera parte, pero en la segunda parte, o sea,
en la composición del Elixir y de la fermentación, divergen,
porque en el Elixir de la plata nada entra sino plata pura con sus
principios blancos; ni tampoco en el Elixir de oro, a no ser oro
puro con sus principios rúbeos. Y así se multiplica, por medio del
fermento, la tintura.
RECAPITULACIÓN DEL MAGISTERIO EN UN RESUMEN
ABREVIADO
Debes en tu interior reconocer que la virtud formativa
existente en la materia seminal está introducida en el calor y en
el espíritu tal como en la materia simple. Y el calor con dicha
virtud es el alma, pero no tal como un acto de un cuerpo orgánico
físico llevando en sí la potencia vital, sino como un artesano en su
taller fabricando su clavo o cualquier otra cosa siguiendo la forma
de su pensamiento. Y por ello se llama fabricatrix y formatrix de
su elemento húmedo pasivo, porque al fabricar es conducida por
sigillatio y provoca la mutación de los diversos colores
correspondientes según su sentido e intelecto a las respectivas
acciones y operaciones, ordenando, dividiendo y condensando
según su propia naturaleza.
Entonces tendrás conocimiento de sus colores con todas sus
causas. Y tu sabes por indagación natural los correspondientes
movimientos a su naturaleza con la administración científica del
fuego común gobernado por Arte de la exigencia de la esencia
natural sin trasgresión de la susodicha virtud formativa, la cual
dirige el calor secreto a la división de elemento húmedo
espiritual, con el cual se une por mutación del color en un color
mixto y después en un color blanco y por último en color rúbeo.
Ello te ha de bastar respecto a la disposición de tu materia,
pues la naturaleza en sí admirablemente opera para su propia
perfección, los movimientos de la cual a sí misma de tal manera
se adaptan en una sola vía y orden que ningún hombre de mejor
manera ni más certera podría inventar.
PRÁCTICA DE CUALQUIER MAGISTERIO AL USO GENERAL,
QUE ES CAPÍTULO ÓPTIMO Y PRÁCTICO
La primera causa que debes tener presente es la de tener
una gran cantidad de plata viva en que debes lavar los cuerpos,
cualesquiera que sean, reduciéndolos a polvo, imbibiéndolos,
cociéndolos al baño María, y cuantas veces sea necesario
destilándolos por el filtro (o paño), y separando el elemento
negro innatural, que es de aquellos el primer envoltorio.
Reiterarás la dicha operación cuantas veces necesarias hasta que
el cuerpo lunar sea separado absolutamente del susodicho
envoltorio, de manera que resulte blanco al modo de la tierra
blanca por su luminosidad metálica. Esta tierra bebe y acepta sin
límite la plata viva pues no es sino toda su naturaleza el elemento
húmedo radical: y por esto debe ser disuelto por medio de una
cocción continuada, tal como mostraremos posteriormente, o sea,
tras la separación de su envoltorio.
Esta separación la reconocerás a través de su calcinación,
bien poniendo el cuerpo sobre carbón breve y módicamente, bien
sobre una lámina encendida, y si aquel se ennegrece y si no se
convierte en blanco, es que aun conserva parte de su envoltorio,
el cual rehuye la recepción de plata viva en cuanto es extraña a
su propia naturaleza.
En caso que se volviera blanco, entonces tómalo, y repite
tantas veces la susodicha operación hasta que traspase el filtro
grueso tras haber reiterado la calcinación. Entonces verás la plata
viva disolverse en un color celeste y pondrás cuanto fue disuelto
en el transcurso de la calcinación en una vasija aparte: y así
sublima o destila la acuosidad de Mercurio de la substancia
terrestre, para que puedan ser provocados en nuestra piedra la
brillantez y el fulgor, según nos demuestra la naturaleza en el oro
y la plata, el esplendor de los cuales no aflora si no es a través
del agua sutil mercurial divisa y considerada en si misma.
Gracias a estos metales que poseen una humedad más sutil
y mas pura y más densa, surge mayor fulgencia y resplandor..
por esta causa el oro brilla por encima del resto de metales, y a
continuación la plata. Y igualmente por ello el albor está presente
en la materia de los metales, surgiendo del elemento húmedo
mercurial surgido y provocado por el elemento terrestre seco
cocido sutil y constantemente. Cuida, pues, y cuídate bien de
tener una tierra bien sutil y bien dividida, pues si bien dividida
fuere, bien simple y bien sutil fuere hecha por cocción del calor
complexional, tanto más desecará su elemento húmedo mercurial
y más sutilmente penetrará en lo profundo, cuanto lo harían las
cenizas conseguidas por medios vulgares y sacadas por medio de
un fuego común por ignorancia.
Y cuando así serán convertidos en materia simple, toma la
materia disuelta separando el polvo y haz pasar toda esta
disolución una vez más por el filtro para mejor limpiarla: y si a la
primera pasó por el filtro grueso, tómala ahora y pásala por el
filtro sutil y más simple, y así habrás separado el elemento sutil
del grueso: a continuación toma el cuerpo grueso y calcínalo
tantas como una vez, si quieres, y tras ello vuélvelo a su
régimen, haciéndolo pasar por el filtro grueso, hasta que todo
haya pasado: y así podrías repetir cuantas veces quisieras, hasta
que todo resultase disuelto: pues cuantas veces es disuelta una
cantidad grande, así mejor puedes percibirla en su justo peso en
libras.
Con todo, hay muchísimos que para abreviar este régimen
tras volverse la tierra blanca una vez, o dos veces disuelta, lo
ponen todo a pudrir con la intención de separar las sustancias por
sublimación, pero al final tienen más trabajo en el segundo
régimen, cuando se llega a la separación de las almas. Por ello te
repito que cuanto más repitas el primer régimen, mientras bien
hecho y con corrección sin la combustión de las tinturas, tanto
más se abreviará el segundo régimen por la más leve separación
por razón de las esencias putrefactas y más desmenuzadas en el
primer régimen; cuanto menos, tanto menos.
Asimismo te digo que para la purificación de los elementos
las destilaciones son bastante largas debido a la viscosidad del
agua y del aire; y también que si quisieras abreviar tus
destilaciones, divide la materia en distintas partes (esto es, en
vasijas y cucúrbitas), y cada parte ponla en su alambique, y
destílala en su baño, y conseguirás una operación abreviada, y
pueden ser puestos todos los elementos en un baño largo.
DE LOS TRES HUMORES HALLADOS EN LA COMPOSICIÓN
DE LA PLATA VIVA
Por medio de cualquier propiedad de las dichas sustancias
los Filósofos demuestran efectivamente que en la composición de
la plata viva, tal como se encuentra en su propio mineral, se
hallan los humores peculiares: en primer lugar hay el humor frío
y el flemático, que participan de la primera tierra, la cual sólo
humedece toda esta materia, la cual en una larga disolución es
aumentada.
En tercer lugar aparece en ésta de manera sutil el humor
untuoso que participa de la tercera sustancia terrestre: éste es
quien causa la sutilidad de la sustancia, en la cual aparece sin
inflamación.
El segundo es el humor mediano radical, cultivado y
humedecido en las partes inesenciales por la tierra propicia, la
cual nunca se separa de sí misma: de estas dos sustancias
medias se compone la naturaleza inmediata mercuriosa en su
radicalidad pura, y nuestra plata viva volátil, incombustible y
aérea, por la cual todo aquello que germina y nace puede crecer
y multiplicarse con su pura materia, y la materia: y húmeda
radical compuesta de dos sustancias, esto es de tierra mediana y
de agua media alternativamente simbolizadas en la naturaleza
bien conteniendo los cuatro elementos, de los cuales hay carencia
conforme a la forma de su proporción, y que son el azufre y la
plata viva en las radicalidades propias de éstos creadas en una
vasija de naturaleza parecida por un lado a vitriolo y sal, pero por
otro lado constituida a partir de metal imperfecto, esto es con
preparación, con Mercurio sublimado.
Separa pues esta preciosa sustancia del vitriolo y de la sal y
de todos los humores que en éstos participan y date cuenta al
reducir el aire, tal como demuestra la naturaleza, de cómo,
cuando dichas sustancias radicales de la susodicha plata viva se
juntan a través de los cuatro elementos en su composición, se
observa que las partes terrestres intermedias de naturaleza
cálidas y aéreas simbolizantes a través de una capacidad de
ignición simple son por la propiedad de la sutileza tan ligadas y
conjuntadas que ninguna de sus partes puede separarse de las
demás: antes bien, cualquiera se disuelve en cualquier otra
similar a sí misma por su composición homogénea, o cualquiera
se estabiliza con cualquier otra por medio de una unión fuerte o
por coalición, que poseen bien por propiedad de las partes
mínimas bien de las partes unidas o ligadas con un calor
igualmente hollado, multiplicándose inigualmente en vasijas
minerales según su naturaleza debido a la exigencia de su propia
esencia.
Y por razón de dichas sustancias acuáticas puedes provocar
por ti mismo una nueva extensión: y nota que el tercer humor
untuoso a través de la sublimación natural se disuelve en tierra
negra fuera de la especie de la naturaleza metálica: pero la flema
innatural oportuna de ésta a veces por accidente se convierte en
un radical húmedo, que posteriormente se convierte a la especie
del metal más refulgente.
DE LA COMPOSICIÓN DEL MERCURIO Y DE SU
NATURALEZA REAL Y DE SUS PARTES EXTREMAS
SEPARABLES
En primer lugar, debes comprender y asimilar en tu intelecto
que en este Arte Real no debes inquirir respecto de sus
propiedades, sino de sus causas que hay en la latitud de la
naturaleza metálica. haremos saber a tu intelecto que la plata
viva es tal en cuanto que principal licuable y que primer elemento
metálico.
Y para mejor entendimiento de la diferencia del azufre y de
la plata viva a través de las sustancias separadas referidas a sus
composiciones, te haremos saber que la plata viva contiene su
propio azufre cálido y agudo: y después el azufre contiene su
plata viva, que es tal aire y fuego sagrado, pues dicha plata viva
en su raíz es por índole natural en primer lugar tierra blanca,
sutil, sulfúrica, cálida y aérea, mixta y recogida en agua clara,
hasta que se convierte en sustancia homogénea de naturaleza
metálica con mesura de proporción veraz clara y elemental con la
cooperación de la influencia estelífera, que es la virtud de la
forma metalífica por la gran concordancia de dicha materia como
causa divina y digna, por la cual se completa la individualidad de
la plata viva, en la cual se detiene primeramente la forma de
naturaleza metálica de tal modo que lo seco es atemperado por lo
húmedo y lo húmedo por lo seco sin la separación de uno u otro.
Con esta definición puedes entender que es por razón de un
compuesto fuerte de una mixtura fuerte de húmedo y seco en su
raíz, tal como te dijimos respecto de estas dos sustancias
separadas, a saber, de la tierra y del agua, por las cuales te ha
sido dado entender que cuando decimos azufre o plata viva
entonces se confunde el intelecto, pues todo proviene de una sola
composición: pero cuando decimos azufre exterminable entiende
esto por la propiedad del elemento terrestre: pero cuando
decimos plata viva vulgar, entiende agua por su vivacidad
(extraída de vitriolo y sal pétrea) según la virtud y la razón que
su sujeto demande por extrema y media con las sustancias
separadas por sublimación natural concordante y simbolizante en
la naturaleza, aunque haya azufre en todos los elementos, no
obstante éste nunca sea exterminable pues no es más que vapor
y acción aérea y fuego.
De ello depende nuestro gran secreto, por el cual cualquier
radical húmedo es sublimado, cuando hubiera sido abstraído de la
raíz bajo tierra sin el exterminio o la combustión de su cara
tintura, que recibió exterminio por virtud del elemento terrestre.
pero cuando repetidamente revierte, no es exterminable a causa
de la propiedad que recibe de su humedad: así pues, cuando
quisieras procurarte esto de la tierra, debes tomarlo en su propio
receptáculo, hasta con el agua, que es plata viva, el protector
común de su combustión.
A continuación te indicamos que en la susodicha tierra por la
virtud elemental se hallan las tres sustancias de la tierra: la
primera es la sutil para la sensibilidad humana, (vitriolo) pero de
hecho se encuentra gruesa, grave, oscura y tenebrosa, que
impide la claridad luminosa y que sea traspasado el cuerpo: esta
se encuentra en la cualidad seca y fría, de la naturaleza del
vidrio. La segunda (de la piedra salina) es en balde sutil a la
sensibilidad humana, pero de hecho se halla en forma de hollín
lejos de la perfección por causa de su cualidad extrema, que es
cálida y seca en una gran quema: y esta sustancia participa de
los sulfuros que queman por todas partes, y son estas dos
sustancias en la propia vasija aquellas entre las cuales la plata
viva crece, a saber aquella de la cual hablamos en la obra de la
naturaleza y que es como un feto en una matriz.
La tercera sustancia terrestre es la tierra intermedia cálida y
húmeda aérea y sutil y para la sensibilidad media humana no es
propiamente tierra, sino vapor extraído de aquellas dos anteriores
y de hecho se encuentra en gran perfección, pues es la
naturaleza pura y el radical húmedo de la cual nuestra piedra
recibió gradualmente su nacimiento inmaculado con su propiedad
metálica: por ello dijeron los Filósofos que esta sustancia la debes
separar por sublimación de las susodichas otras sustancias que
son el vitriolo y la sal.
Manifiestamente te advierte Morienus que si quieres hallar la
perfección debes extraer la sustancia pura de Mercurio del vientre
de los vasos de vidrio (ésta es la sublimación del Mercurio), pues
de esta sustancia consta nuestra piedra. Aprende, pues, el
verdadero lenguaje de los Filósofos, dispuesto para el
conocimiento de las propiedades de las sustancias naturales: si
éstas no las considerases como sustancias separadas nunca
realmente entenderías sus propiedades en el verdadero lenguaje.
Y es que los Filósofos hablan claramente de ellas en su
filosofía, sobretodo de su naturaleza, porque la filosofía no es
más que la revelación de los secretos de la naturaleza en un
lenguaje natural apropiado, sin el cual las sustancias de la
naturaleza no pueden ser dadas a conocer, tal como cualquier
otra causa o animal o planta, si no llevasen nombre, o efecto, que
generalmente da noticia de una causa habida.
Diversos fueron los lenguajes inventados por los diversos
Filósofos para la naturaleza. Por ello cada cual en su filosofía
habló lo más claro posible siguiendo el curso de la naturaleza,
cuidándose de la idoneidad de sus figuras, aunque un lenguaje
sea más claro y más propio que otro según si su autor fue mejor
expositor respecto a las propiedades la naturaleza de las cuales
demuestra los efectos para cualquier bien natural inteligente con
mayor realismo. Y no debes creer que los santos y buenos
Filósofos en su filosofía te ocultaron su sentido, pues no sería
parte de la verdadera filosofía, porque su propiedad y exigencia
máxima consiste en la revelación adecuada y con claro propósito
y radiosa claridad de la causa oculta y la pura manifestación sin
ocultación, de la cual interiormente en una perfecta locución
restablecen al puro intelecto hecho e introducido por el Dios
celestial, en el cual se examina y se depura la virtud del contrario
tal como hace el oro en su propio horno.

Sobre los 72 Nombres




Sobre los 72 Nombres
(
La derivación de los 72 Nombres, tal como aparece en el Séfer haBahir – un

tratado de Cábala del siglo XII, editado en Provenza, probablemente de fuentes más
antiguas – es simple:
Hay tres versículos seguidos en el Éxodo (el segundo libro de la Biblia), Cáp.
14, versículos 19, 20 y 21, con exactamente 72 letras cada uno.
Estos tres versículos se disponen de una forma especial:
El primero se escribe de forma directa (empezando por la derecha, como es
usual en hebreo).
El segundo se escribe debajo del anterior, pero de una forma retrógrada, es decir,
empezando por la izquierda.
El tercero, debajo de los dos anteriores, se vuelve a escribir de forma directa (es
decir, de derecha a izquierda).
Esta es una forma clásica de tratar con los ternarios. La Cábala, tal como
muestra el Árbol de la Vida, que es su diagrama básico, es un sistema de tres columnas.
Las sefirot o esferas del Árbol, sus elementos fundamentales, siempre aparecen en
conjuntos de tres: activo, pasivo y equilibrante; fuerza, forma y equilibrio; misericordia,
severidad y suavidad, dar, recibir y compartir, etc. En nuestro caso, el primer versículo
corresponde al pilar de la derecha o de la misericordia; el segundo al de la izquierda: la
severidad o el rigor (y si uno es expansivo, el otro es contractivo, por lo que se escribe
en sentido contrario); el tercero, lógicamente, corresponde a la columna central, la del
equilibrio o de la conciencia, que tiende de forma natural a la derecha.
Tenemos así los tres versículos en línea, uno debajo del anterior. Si ahora los
leemos en vertical, es decir, en ternas, obtenemos 72 conjuntos de tres letras cada uno.
Cada uno de estos tripletes se interpreta como un Nombre de Dios. Tenemos así 72
Nombres.
Si añadimos ahora las terminaciones Yah o El, que son asimismo Nombres de
Dios, obtenemos el nombre de los 72 ángeles: Por ejemplo, el número 17, LAV, con la
terminación Yah, se convierte en LAUVIAH. (Tener en cuenta que el idioma hebreo es
consonántico. La U es una vocal que se introduce en la pronunciación). El siguiente
triplete KLI, con la terminación El, se convierte en KELIEL, etc.
Esta es una forma tradicional de construir nombres angélicos en base a una
función específica: Así, RAFA-EL, significa la Curación (o el médico) de Dios,
GABRI-EL significa el Fuerte o el Poderoso de Dios, y así sucesivamente.
Quizá convenga aclarar en este punto que por ángel se entiende una forma de
energía, del cual el Nombre nos expresa su modo de manifestación, al mismo tiempo
que, considerando cabalísticamente las letras como símbolos o arquetipos
fundamentales, el nombre nos da su fórmula de conexión y de canalización. El tipo de
energía al que aquí nos referimos no es simplemente mecánica. Postulamos que detrás
de todas las cosas y fenómenos hay un campo de energía básica que es además
autoconsciente, es decir, una conciencia/energía, que los cabalistas siempre han
denominado como Luz (a veces espíritu, o sabiduría, o nombres equivalentes), de la
cual la energía mecánica, física, es la circunferencia exterior, su nivel más superficial de
manifestación.
Y lo mismo cabe decir respecto de los Nombres Divinos. ¿Qué es un Nombre
Divino? Una configuración de la energía al más alto nivel; una ecuación que está
expresando un modo de manifestación de esa energía primordial. Y, para nosotros, un
modo de conexión con esa energía (como un mantra, por utilizar una palabra ya
consagrada, una fórmula vibratoria basada en los sonidos fundamentales)
Los Nombres de Dios no se inventan. Brotan de revelaciones y son trasmitidos
de generación en generación. Así, por ejemplo, el Ilú babilónico, el El cananeo/hebreo o
el Alá nabateo/árabe, todos tienen un denominador común, además de la misma raíz
lingüística: representan el mismo tipo de Energía Divina. Y el Árbol de la Vida
cabalístico, que decimos que es una representación de Dios, del universo y del hombre,
también incluye en sí la ciencia de los Nombres Divinos.
En concreto, el Nombre El, decimos que representa la esencia, el alma o la
energía interna de la 4ª esfera, llamada Jésed, misericordia, o Guedolá, grandeza, o
Ahavá, amor, y que esencialmente es una energía dadora, expansiva. Cuando el ser
humano alcanza esta esfera, su experiencia positiva es de aceptación y sometimiento a
la Voluntad Divina. Que es, precisamente lo que significa la palabra Islam.
La esfera complementaria en el otro pilar del Árbol de la Vida recibe el nombre
de Guevurá, fuerza o poder, y también Din, el juicio. Tiene como Nombre Divino
Elohim Guivor, Dios Fuerte, y representa energía contractiva (y por eso poderosa).
Con estas aclaraciones, podemos volver al tema de los 72 Nombres, para ver
cuál es el tipo de energía que canalizan, qué tipo de conexión nos dan.
En primer lugar, ¿por qué buscar versículos con 72 letras? ¿Qué representa el
número 72?
Para explicar esto, hemos de recurrir a otra técnica cabalística que es la de
considerar a las palabras desde el punto de vista del valor numérico de sus letras, ya que
en hebreo no existían caracteres específicos para designar a los números, sino que las
letras mismas, a su vez, representaban números. Así, podemos considerar el valor
numérico de una palabra sumando los valores de sus letras y luego establecer
conexiones entre las palabras en base a esos valores numéricos.
Consideremos el gran Nombre de Dios, hwhy, YHVH, el Tetragrama,
incorrectamente pronunciado como Yavé o Jehová. Desde el punto de vista gramatical
es un código construido sobre el verbo “ser”.
En efecto, de Dios se dice que es: hyhyw hwh hyh, Hayá Hové VeYiyé, el que Era,
Es y Será; el que define las dimensiones del tiempo, siendo él mismo intemporal, y por
tanto el Eterno. El Nombre en sí se construye con el tiempo presente, hwh, añadiéndole
el prefijo de la tercera persona de futuro, <y>, la letra Yod. hwhy podría entonces
traducirse como “el Ser Activo del universo”.
Estudiemos la ecuación anterior en sus valores numéricos: = hyhyw hwh hyh
(5+10+5+10+6) + (5+6+5) + (5+10+5) = 72.
Por otra parte, si atendemos al valor numérico de la expansión triangular del
Nombre, obtenemos:
y = 10
h y = 15
w h y = 21
h w h y = 26
72
Esta expansión triangular corresponde a una ecuación energética que se va
desplegando y estableciendo en sus niveles, como un Big Bang del Ser.
Y aún una tercera forma: si extendemos el Nombre, es decir, si escribimos de
forma explícita el nombre de sus cuatro letras (esta forma de despliegue nos permite ver
la potencialidad intrínseca de cada uno de sus componentes), obtenemos:
yh wyw yh dwy Valor numérico = 72
Vemos entonces cómo 72 es un número que encierra el potencial de expresión o
manifestación de lo Divino. O mejor aún, de esa especial manifestación de lo Divino
que llamamos Tetragrammaton, el Nombre de cuatro letras, Yod He Vav He, Yahvé o
Jehová, manifestación de uno de los Rostros Divinos, particularmente asociado a la
esfera Tiféret, llamada Adam, el Hombre/Mujer, y por tanto, su arquetipo.
En el Génesis, son 72 el número de descendientes de los hijos de Noé, Shem,
Cam y Jafet, y que representan a todos los pueblos que se extienden por la Tierra
después del Diluvio. También son 72 los descendientes de Jacob que al final del libro
del Génesis bajan a Egipto (contando las hijas), siendo Egipto el arquetipo de la
materialidad, como luego veremos. La coincidencia es pretendida, como dice el
Deuteronomio (32:8): “Cuando Elión (el Altísimo) asigno a las naciones herencia,
cuando separó a los hijos de Adam, fijó las fronteras de los pueblos según el número de
los hijos de Israel”. Aquí Israel representa el arquetipo espiritual de la humanidad: 12
hijos de Jacob/Israel (12 signos del Zodíaco), 72 descendientes (72 quinarios o
conjuntos de cinco grados del Zodíaco). También Jesucristo, convertido en el paradigma
del Yo Superior encarnado, tiene 12 Apóstoles, a los que envía, y también envía a 72
discípulos en Lucas 10. Vemos pues que el despliegue de lo Divino, que el número 72
representa, tiene su correspondencia también en el despliegue de lo humano.
Es el momento de leer los tres versículos de referencia del libro del Éxodo y
atender a su significado:
19: “Y el ángel de Elohim que iba delante del campamento de Israel, se apartó e
iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y
se puso a sus espaldas”
20: “E iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era
nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche
nunca se acercaron los unos a los otros.”
21: “Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo YHVH que el mar se
retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas
quedaron divididas.”
Vemos que están describiendo un momento clave en la liberación del pueblo
israelita de la esclavitud de Egipto. Cuando son alcanzados por los ejércitos del Faraón
frente al Mar Rojo y éste se abre.
Hagamos un ejercicio de hermenéutica cabalística:
Tradicionalmente existen cuatro modos de interpretación, cuatro niveles de
significado del texto bíblico: literal, alegórico, metafísico y místico.
El significado literal es el significado simple: La Biblia narra una serie de hechos
considerados como históricos, en este caso, el paso del Mar Rojo. Dios hace un milagro:
Divide las aguas para que los hijos de Israel puedan pasar en seco y escapar de los
egipcios, sobre los que el mar se cierra de nuevo, muriendo ahogados.
En el siguiente nivel de significado tenemos alegorías, metáforas, símbolos:
¿Qué está narrando este episodio?¿No será que la descripción de estos hechos
concretos, aparentemente físicos, constituye una alegoría de un proceso psicológico, un
proceso de liberación interior? Para responder a esta pregunta, examinemos el contexto
de un modo más detallado:
Mar Rojo, en hebreo, es Yam Suf, que significa mar de los juncos. Suf puede
leerse como Sof, que significa fin, límite. Ambas palabras tienen las mismas letras y en
hebreo antiguo no se escribían las vocales, que eran deducidas del contexto. Un mismo
grupo de letras consonantes con diferentes vocalizaciones puede tener diferentes
significados. Podemos entonces interpretar Yam Suf como el “mar de la finitud”.
Por otra parte, Egipto es Mitsraim. Su valor numérico es 380. Mitsraim, por otro
juego de vocales, se puede leer como “metsarim”, también con un significado de
límites, finitud.
Cabalísticamente, Egipto representa lo físico, lo corpóreo, la materia, en donde
los israelitas, el alma espiritual, está encadenada: trabajos forzosos, etc. El Faraón
representa el Ego, cuyo corazón se endurece progresivamente, porque el ego, el centro
de la conciencia preiluminada, no va a dejar salir fácilmente al alma espiritual de su
confinamiento.
Los israelitas van a Canaán, cuyo valor numérico es 190. Teniendo en cuenta
que gramaticalmente Mitsraim es un dual (aludiendo quizá a los dos Egiptos históricos,
el Alto y el Bajo), podemos interpretar finalmente Egipto como el mundo de lo limitado
y dual bajo la regencia del ego, un poder despótico.
Y he aquí que el valor numérico de Egipto es precisamente el doble que el de
Canaán, 2 x 190 = 380. Es decir, los israelitas escapan del mundo de la dualidad para
dirigirse al mundo de la unidad, y el mar de la finitud es la frontera última que separa
ambos dominios, que son niveles de conciencia.
Veamos el proceso en el Árbol de la Vida, que es nuestro mapa de conciencia
fundamental:
La conciencia egoica – el mundo del ego, con su división en consciente e
inconsciente, con su identificación con una imagen parcial de la psique que no es el ser
total – está representada por la novena esfera, Yesod. La conciencia iluminada empieza
en Tiféret, la sexta esfera, que representa el arquetipo self, el sí mismo personal (el Yo
auténtico, el centauro de Ken Wilber), mi verdadero ser, lo que soy de verdad,
desidentificado de las ideas (8ª esfera), de los sentimientos (7ª esfera) y de las imágenes
(9ª esfera) parciales sobre mí mismo.
Y el sendero que une ambas esferas, sexta y novena – el canal número 25 del
Árbol – es el sendero del despertar. Tiene un punto crítico, que es su intersección con el
sendero 27, entre la razón y la emoción, el sendero en el que se establece la dinámica
interna de la psique. Aquí se genera una gran tensión, porque hemos de pasar más allá
de las pautas habituales de nuestra mente, de nuestras programaciones subconscientes.
Este sendero horizontal tiene como correspondencias el planeta Marte y la carta del
Tarot de la “Torre golpeada por el Rayo”, experiencia para unos, los israelitas,
liberadora – el Rayo que nos libera de nuestra prisión interior – y para otros dramática,
catastrófica: para los egipcios, que representan todas la energías internas que
movilizamos, bajo la regencia del Faraón/ego, para oponernos a nuestra propia
liberación. El que los egipcio resulten ahogados en el mar no es un acto de castigo o
venganza. Simplemente estas energías son reabsorbidas en el sustrato psíquico básico
para su reciclamiento.
Para dar el paso al significado metafísico – filosófico – nos preguntamos de qué
modo este proceso que estamos estudiando es arquetípico, de qué modo puede
representar una ley universal. La pregunta es: ¿Se puede superar un obstáculo
aparentemente insuperable?
Encontramos un modelo en el efecto túnel de la mecánica cuántica: Una
partícula se encuentra con una barrera de potencial de energía superior a la de la propia
partícula. Supongamos que la partícula se está moviendo de izquierda a derecha y se
encuentra con la barrera. En física clásica es imposible que la partícula traspase esa
barrera energética, y por tanto, la probabilidad de encontrar a la partícula a la derecha de
la misma es cero.
En mecánica cuántica hay una probabilidad distinta de cero de que la partícula
esté a la derecha de la barrera. De hecho, eventualmente, eso acaba sucediendo. Este
efecto, llamado efecto túnel, es el responsable de muchos fenómenos físicos. Por
ejemplo, en astrofísica, la disipación de los agujeros negros, o incluso el nacimiento del
universo por Big Bang, es decir, la creación del ser a partir de lo que, a falta de otro
nombre mejor, llamamos nada. (En física sería un vacío cuántico de energía potencial
infinita).
La clave para entender el efecto túnel está en la dualidad onda – corpúsculo de la
mecánica cuántica. Los entes materiales tienen una representación dual: se nos aparecen
como partículas o como ondas (y probablemente no sean ni lo uno ni lo otro de forma
exclusiva). Una partícula es algo que está localizado con precisión en el espacio y en el
tiempo. Una onda es algo que está extendido, y por tanto “en todas partes”.
Ahora bien, desde el punto de vista de la física, es imposible tener ambas
descripciones al tiempo: los entes materiales unas veces se nos comportan como
partículas y otras como ondas, pero nunca de las dos formas a la vez. Y lo que
determina el modo de manifestación es el observador, el modo cómo ha programado
sus experimentos, lo que, a su vez, es una extensión de su conciencia.
Dando un gran salto analógico en la escalera de abstracción: Nuestra conciencia
admite también las dos representaciones. Podemos funcionar como partículas, es decir,
como egos separados, perfectamente localizados en las coordenadas de nuestra propia
vida. O podemos funcionar como ondas, es decir, vibratoriamente extendidos, en un
estado de unidad con los seres y el cosmos.
También la Cábala ha defendido siempre que existen dos tipos de conexiones
para el ser humano, y lo expresa mediante el mito de los dos árboles. Tenemos la
conexión con el Árbol de la Vida y la conexión con el Árbol del conocimiento del Bien
y del Mal. Esta segunda es el mundo de la separación, de las dualidades, de la
fragmentación. Es la conexión ego – partícula. Después de comer del fruto del Árbol del
Conocimiento, el hombre toma conciencia de sí mismo. Dios le pregunta a Adam y este
responde utilizando por primera vez en la Biblia la palabra Yo (Esta es otra técnica de
interpretación cabalística).
Por otra parte, la conexión con el Árbol de la Vida representa el mundo de la
unidad, con todos los seres participando de esa savia que llamamos la Vida Divina (o la
Sabiduría). En nuestro lenguaje, esta la conexión self – onda.
Y también afirma la Cábala que no es posible tener ambas conexiones al mismo
tiempo. Se está en una o en otra, dependiendo del propio nivel de conciencia.
¡Qué casualidad que cuando los hijos de Israel atraviesan el mar (vamos a decir
que metafóricamente por efecto túnel metafísico), lo primero que hacen es cantar,
entonar un cántico! Es decir, se hallan en similitud de fase, se unifican en una vibración,
son onda.
Y ese cántico está lleno de alusiones y significados. Nos fijamos en uno de sus
versículos en particular, que dice en hebreo: Mi J(K)amoja BaElim YHVH. ¿Quién
como Tú entre los dioses YHVH? Si tomamos las iniciales de estas cuatro palabras (he
aquí otra técnica de interpretación cabalística), obtenemos MKBI, Makabi, una palabra
que aparecía en el escudo de los Jashmoneos en la guerra de liberación contra Antíoco,
la cual culminó con la independencia de Israel (Razón por la cual los Jashmoneos
fueron llamados Macabeos).
¿No es sorprendente que si sumamos el valor numérico de estas letras nos
encontremos de nuevo con el número 72? ¿Cuál es el potencial de liberación que
canaliza este número y en particular los 72 Nombres?
Lo cual nos lleva al significado místico, el cuarto nivel de significado, llamado
Sod, el secreto, porque estando más allá de la mente no puede decirse; sólo
experimentarse.
El significado místico es ponerse cara a cara con el misterio, es la conexión con
la esencia, con la Luz Divina, esa energía autoconsciente cuyas configuraciones dan
lugar a todo lo que existe – configuraciones que son expresadas por las fórmulas
cabalísticas, por las combinaciones de letras –.
El significado místico de este pasaje nos está diciendo que esas letras, los 72
Nombres, son el medio, la tecnología de la liberación, de hacer que, de repente, demos
un salto cuántico y nos encontremos en un nuevo estado de conciencia, despiertos a un
mundo nuevo, de forma que nuestras programaciones anteriores sean un recuerdo.
No malinterpretemos pensando que con los 72 Nombres estamos rezando, o algo
así, para que Dios nos libere. Esto es de nuevo significado literal. Más bien, con los 72
Nombres estamos alcanzando un nivel de conciencia, un estado tal de conexión y
canalización de la Luz Divina, que vibratoriamente no tenemos más remedio que estar
al otro lado porque estamos, de hecho, en todas partes.
Porque, ¿quién abre el mar en el libro del Éxodo? En realidad, Dios le dice a
Moisés: “¿Por qué clamas a Mí? Diles a los hijos de Israel que se pongan en marcha”
[Es decir: ¡Hazlo tú mismo! Tienes el instrumento (los 72 Nombres). Y además, hasta
que no abras el canal con un hecho físico – el ponerte en marcha – no va a funcionar,
porque sólo entonces el circuito estará completo]
Tradicionalmente la meditación en los 72 Nombres se ha usado para abrir el
canal interno, para alcanzar la experiencia extática y profética de nuestro propio Yo
Divino. Así, rabí Abraham Abulafia, cabalista judeoespañol del siglo XIII, nos describe
una técnica meditativa que él hace remontar a la tradición de los profetas de Israel. El
afirma que el uso de los Nombres de Dios en general, y de las letras hebreas en
particular, constituye la auténtica tradición de los profetas.
Es interesante describir brevemente la técnica de Abulafia.:
Tras una intensa preparación devocional (cantando Salmos) e intelectual
(combinando letras y ponderando sobre su significado), llega la pronunciación del
Nombre propiamente dicha. En estado meditativo hay que pronunciar (cantar, vibrar)
las 216 letras de una forma sincronizada con la respiración, acompañando cada letra con
un movimiento de cabeza específico según la vocal asociada a cada letra, movimiento
que apunta a cada una de las direcciones del espacio, mientras que al mismo tiempo se
contempla a la Presencia Divina llenando esa dimensión (“coronando a Dios sobre el
arriba, el abajo, etc.”, según sus palabras).
La combinación de sonido (vibración, mantra), movimiento, respiración,
visualización y contemplación, es lo que en el lenguaje del yoga correspondería a una
kriya, o una shadana. En hebreo, un séder.